JUICIO AL EX JUEZ RAUL REYNOSO

Surgieron contradicciones en el manejo del depósito judicial

El fiscal federal Carlos Amad pidió ayer un careo entre los testigos Isidoro Ernesto Gómez y Gustavo Hadad, por considerar que cayeron en contradicciones respecto de quien tenía a su cuidado la llave del depósito de secuestros del Juzgado Federal de Orán. 

Se sospecha que el ex juez Raúl Reynoso volvió a poner en el circuito comercial parte de la droga secuestrada. 

Gómez fue el primer testigo de la víspera en el juicio que se le sigue al ex juez federal Raúl Reynoso y a los abogados Eladio Arsenio Gaona, René Gómez, Ramón Valor y María Elena Esper; los empleados judiciales Miguel Ángel Saavedra y Julio César Aparicio y la hermana de éste, Rosalía Aparicio, acusados de ser parte de una banda que otorgaba beneficios judiciales a narcotraficantes a cambio de dinero o bienes.

Gómez es concuñado de Reynoso, es geólogo, pero su pariente lo llevó a trabajar en el Juzgado Federal de Orán desde que comenzó a funcionar, en 2005, a pesar de que, según reconoció el propio testigo, no sabía manejar una computadora. 

A pedido de la defensa del ex juez, a cargo de él mismo y el abogado Federico Magno, Gómez testimonió ante el Tribunal Oral en lo Criminal Federal 1, integrado para este caso por los jueces Federico Díaz, Gabriel Casas y Carlos Jiménez Montilla. Dio una minuciosa declaración, llena de detalles intrascendentes sobre la cotidianeidad del Juzgado.

Entre tanta menudencia apareció el dato de que cierto tiempo estuvo a cargo de la quema de la droga secuestrada, junto al también empleado judicial Luis Santillán. Dijo que había dos depósitos, uno pequeño, en el mismo Juzgado, y otro en dependencias de Gendarmería Nacional. Y que las llaves estaban en la Secretaría, que las sacaban con autorización de los secretarios, Hadad y Benítez, y luego las devolvían. 

Como Hadad había dicho que no tenía la llave del depósito, el fiscal pidió que se haga un careo, tras recordar que el reglamento de la justicia de la Nación prevé que los responsables de los secuestros son los secretarios. 

El tribunal pospuso la decisión. Además de los cruces y chicanas entre las defensas, sobre todo entre el defensor oficial Tomás del Campo y el querellante Carlos Garmendia, la audiencia estuvo atravesada por las novedades del fin de semana, sobre todo por la detención, el viernes último, de Gaona, por orden del juez federal de Tartagal, Carlos  Martínez Frugoni, en otra causa vinculada al tráfico de estupefacientes. 

La semana pasada también fueron detenidos Julio Aparicio, el también empleado judicial Néstor Acosta y el gendarme retirado Gerardo Garrido, en otra causa, radicada en el Juzgado Federal Nº 1, a cargo de Julio Bavio, en la que se investiga a Reynoso por peculado y tráfico de estupefacientes, porque se sospecha que volvió a poner en el circuito comercial parte de la droga secuestrada. 

Asimismo, en el Juzgado Federal de Orán, a cargo interinamente de Gustavo Montoya, hay otra causa contra la secretaria del Juzgado Federal de Orán, Romina Reynoso Sosa. El fiscal Amad dijo que pedirá que sea remitida al Juzgado de Bavio, por entender que las causas están vinculadas. 

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