MARCHA ANTIGLOBALIZACIÓN

Reprimen la multitudinaria protesta contra la cumbre del G-20

A pesar del redoblado operativo de seguridad  en la Cumbre del G-20, se produjeron incidentes con manifestantes antiglobalización. La policía dispersó ayer, con gases y cañones de agua, a miles de manifestantes antiglobalización que salieron a las calles de Hamburgo.

Más de 10 mil personas en protesta contra la globalización marcharon en Hamburgo donde se realiza la cumbre del G-20.

Más de 10.000 personas, entre ellas muchas vestidos de negro y con pasamontañas, lanzaron piedras, botellas y petardos contra los agentes, en la manifestación bajo el lema "Welcome to Hell" ("Bienvenidos al Infierno"), una de las más importante de las previstas en la ciudad coincidiendo con la Cumbre.

La movilización empezó en el emblemático mercado del pescado de Hamburgo, en el centro de la ciudad junto al río Elba. La marcha, encabezada con una gran pancarta que pedía "aplastar" el G20 ("Smash G20") fue convocada por una autodenominada "alianza autónoma y anticapitalista".

El objetivo de los organizadores era rodear al Centro de Congresos, donde están las delegaciones de la Cumbre.
Las autoridades desplegaron en Hamburgo cerca de 20.000 policías convocados de toda Alemania como medida antiterrorista y para evitar la violencia de las cerca de 30 manifestaciones previstas durante la Cumbre.

El presidente estadounidense Donald Trump aterrizó en la media tarde de ayer a Hamburgo, donde hoy y mañana se reúnen los miembros del G20 (19 países más la Unión Europea), un foro internacional de las principales economías industrializadas y emergentes. Trump venía de Polonia, donde reiteró su apoyo a la OTAN y advirtió que está en juego "nuestra civilización" occidental.

"Instamos a Rusia a poner fin a sus actividades desestabilizadoras en Ucrania y en otros lugares" dijo Trump en su discurso en Varsovia, una inusual crítica a Rusia, pocas horas antes de su primera reunión bilateral con Putin.

Motín en México dejó un total de 28 muertos 

Una pelea en el interior del Centro de Reinserción Social de Acapulco, en Guerrero, México, dejó un saldo de al menos 28 muertos y tres heridos, según un  informe del Gobierno mexicano.

El vocero del Grupo de Coordinación Guerrero, Roberto Álvarez Heredia, confirmó en una entrevista que la riña se registró en la madrugada de ayer, en el módulo de máxima seguridad de la cárcel, cuando varios reos rompieron candados y se enfrentaron entre ellos.

Si bien se desconoce qué motivo la riña, Álvarez Heredia informó que la cárcel está bajo control y ya se realizan investigaciones. Por la mañana se había informado que al menos seis hombres habían sido ejecutados y posteriormente decapitados en el interior del penal de Acapulco.

Álvarez Heredia indicó que las autoridades están realizando una "depuración" de reos para identificar a los responsables de la riña, con la finalidad de que sean castigados como marca la ley, y evitar mayores enfrentamientos en el interior del penal.

En las afueras de la prisión se implementó un operativo de resguardo, en el que participan efectivos del Ejército, de la Policía Federal y del Estado. Asimismo, en redes sociales circularon crudas imágenes de cuerpos decapitados, pero no existía certeza de la veracidad de las mismas. 

Las cárceles mexicanas, principalmente las que están bajo el control de gobiernos estatales, son escenario de motines, asesinatos o fugas, y la mayoría presentan graves problemas de hacinamiento. Guerrero además es uno de los estados más pobres de México y uno de los más golpeados por el narcotráfico y el crimen organizado, en medio de disputas por control de territorios y actividades delictivas entre diversas bandas criminales.

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