
Se cumplieron dos meses sin rastros del joven desaparecido en IruyaLa familia de Fernando Rodríguez y la comunidad de Colanzuli reclaman justicia, rastrillajes especializados y detenciones a sospechosos tras su desaparición en Chiyayoc.
Este 8 de julio se cumplieron dos meses sin noticias de Fernando José Rodríguez, un joven de 29 años oriundo de Colanzuli, paraje Río Grande, en el departamento salteño de Iruya. Su familia y vecinos emitieron un comunicado público para exigir avances en la investigación, detenciones de los sospechosos y acciones concretas para garantizar que ninguna otra persona desaparezca en estas circunstancias.
Fernando es el quinto de ocho hermanos e hijo de Faustina Vargas y Ventura Rodríguez, de 67 años. Conocido en la comunidad como un joven respetuoso, tranquilo y siempre dispuesto a colaborar, se dedicaba a changas, agricultura y trabajos en Mendoza para sostenerse económicamente. Además, se destacaba como presidente del club de fútbol de Río Grande, pasión que lo llevó hasta la co-munidad de Chiyayoc a participar de un torneo deportivo durante de sus fiestas patronales, donde se lo vio por última vez.
La última noche
El 8 de mayo, Fernando viajó junto a su equipo para representar a su comunidad en un encuentro deportivo en Chiyayoc, en el municipio de Iruya. Tras participar del torneo y recibir la premiación, el grupo decidió regresar de madrugada a Río Grande Colanzuli. Desde el salón comunitario caminaron unos 40 minutos hasta el abra Colorada, donde los esperaba una camioneta. Sin embargo, Fernando decidió regresar al salón a buscar su mochila y avisó que se quedaría hasta el día siguiente. Testigos aseguran que Fernando volvió al salón, donde se realizaba un baile, y fue golpeado por personas presentes, aunque no se conoce en qué estado lo dejaron. Algunos lo vieron luego “durmiendo” junto al baño con su mochila. Vestía un buzo lila, pantalón deportivo negro y zapatillas grises. Desde entonces, no hubo más información sobre su paradero. “El hermetismo de quienes estaban esa noche es alarmante para la familia y la comunidad”, expresaron sus allegados.
Reclamos de la familia y la comunidad
En el comunicado difundido, la familia Rodríguez y la comunidad de Colanzuli solicitaron con urgencia: -Rastrillajes especializados con tecnología adecuada para la zona, debido a los deslizamientos de suelo y quebradas profundas que dificultan la búsqueda.
-Detenciones inmediatas de los principales sospechosos de la desaparición.
-Permanencia y vigilancia en Chiyayoc y zonas cercanas para resguardar la investigación.
-Protección para familiares y testigos claves, ante posibles amenazas.
-Controles estrictos y autorizaciones preventivas en fiestas patronales y eventos deportivos, denunciando que el baile donde desapareció Fernando no contaba con autorización ni presencia policial, lo que puso en riesgo a todos los asistentes.
-Acompañamiento en salud mental para familiares y vecinos que atraviesan angustia y dolor ante la desaparición.
-Creación de un protocolo de atención y seguridad para visitantes en eventos comunitarios, a través de una ordenanza municipal que garantice corresponsabilidad entre organizadores y asistentes.
-Trabajo interinstitucional entre organismos públicos, comunidades y entidades deportivas para prevenir tragedias en festividades y garantizar lo que denominaron “festividades saludables”. Mientras el dolor crece en Colanzuli, la pregunta sigue intacta: ¿Dónde está Fernando? La comunidad insiste en que su búsqueda no cese y que el Estado actúe con celeridad.