Preocupación en Embarcación: el Hospital San Roque, sin generador de energía
Una nueva situación crítica volvió a poner en evidencia las serias dificultades estructurales que atraviesa el Hospital San Roque de Embarcación.
Durante varias horas, el nosocomio permaneció sin suministro eléctrico y, según relataron profesionales de guardia, el generador de energía no habría estado funcionando, lo que afectó de manera directa la atención médica.
El médico de guardia, doctor Rodolfo Franco, describió el escenario vivido durante el corte de luz y remarcó las complicaciones que genera trabajar sin energía en un hospital. “Así no podemos trabajar”, expresó, al tiempo que relató que la electricidad regresó recién después de varias horas. “Volvió la luz. Acá parece que acaba de volver la luz, estábamos trabajando bastante incómodos sin luz”, señaló.
Según explicó el profesional, este tipo de situaciones se repite con frecuencia, especialmente durante o después de las tormentas.
“Pasa siempre después de las tormentas o durante las tormentas, que nos quedamos sin luz, no solo acá, sino en Misión Chaqueña, en todos los pueblos que tienen que ver con Edesa”, sostuvo.
Franco detalló que la falta de energía paraliza gran parte de las tareas básicas de la guardia.
“Acá se necesita la luz, porque hay que coser pacientes, hay que hacer historias clínicas, escribir, ver la computadora. Hay gente esperando para sacarse placas y los aparatos son eléctricos”, explicó. Incluso mencionó que no podían tomar la presión arterial porque el tensiómetro disponible también funciona con electricidad. “Casi no se puede trabajar, es muy poco lo que se puede hacer”, afirmó.
Consultado sobre la existencia de un generador, el médico indicó que, si bien el hospital contaría con uno, no estaría operativo. “Parece que hay, pero no anda, eso es lo que me han dicho hasta ahora. La cuestión es que no funciona o no está, una de dos”, manifestó, aclarando que no podía precisar los motivos ni dar versiones que no estuvieran confirmadas.
Recién después de un largo tiempo, según relató, apareció un pequeño generador que permitió asistir mínimamente el área de guardia. “Nos ayudó un poco, pero no se puede trabajar así. Es muy incómodo”, remarcó. Aun así, destacó el compromiso del personal de salud: “Uno siempre hace lo que puede con lo que tiene, pero cuanto menos elementos tenemos, obviamente más en contra está nuestro trabajo”.
Ante la consulta sobre un mensaje para las autoridades, Franco fue directo: “Tema presupuestario seguramente, habrá que poner unos pesitos. Mientras tanto, seguir poniendo la cara y seguir trabajando. Siempre estamos al pie del cañón”.
Este nuevo episodio se suma a una serie de hechos recientes que reflejan la fragilidad del sistema sanitario local. El pasado 9 de enero, varias embarazadas debieron ser derivadas de urgencia al Hospital San Vicente de Paúl de Orán debido a que el Hospital San Roque no dio abasto. En uno de los casos más delicados, una mujer entró en trabajo de parto dentro de la ambulancia mientras era trasladada junto a otros pacientes. La situación se complicó y, al llegar a Pichanal, debieron ingresar al hospital de esa localidad para las primeras atenciones, antes de continuar el traslado hacia Orán.
Pese a ser considerado un hospital de primer nivel, el San Roque de Embarcación continúa dependiendo del nosocomio de Orán para resolver emergencias complejas.



