Duros cuestionamientos a la intendenta de Hipólito Yrigoyen por presupuesto “fantasma”
Los concejales Carla González y Gabriel Hoyos encendieron una fuerte señal de alarma sobre la situación institucional, financiera y administrativa del municipio de Hipólito Yrigoyen, al denunciar graves irregularidades en el manejo del presupuesto por parte del Ejecutivo que encabeza la intendenta Soledad Cabrera.
Las críticas fueron expuestas durante una extensa entrevista radial a medios locales y apuntaron directamente a lo que definieron como un incumplimiento sistemático de la Carta Orgánica Municipal.
Según relataron, al asumir sus bancas se encontraron con un escenario inédito: la inexistencia de un presupuesto presentado en tiempo y forma, pese a que la normativa local establece como fecha límite el 15 de septiembre para su elevación al Concejo Deliberante. No solo ese plazo fue incumplido, sino que —remarcaron— tampoco se solicitó una prórroga formal, requisito indispensable para cualquier excepción.
Presupuesto tardío y firmas que no corresponden
Recién a mediados de diciembre, detallaron González y Hoyos, el Ejecutivo envió un proyecto presupuestario que terminó siendo rechazado por la mayoría del cuerpo legislativo. El motivo: una serie de irregularidades consideradas graves desde el punto de vista legal e institucional. Entre ellas, los concejales subrayaron que el presupuesto no estaba firmado por la intendenta, como exige la Carta Orgánica, sino por el secretario de Gobierno y el secretario de Hacienda. “La responsabilidad política y administrativa del presupuesto es indelegable. No puede recaer en funcionarios que no fueron electos para esa función”, señalaron.
Otra de las denuncias más contundentes tiene que ver con el incumplimiento de las rendiciones trimestrales. Como ejemplo, mencionaron que la ejecución presupuestaria correspondiente al primer trimestre de 2025 (enero-marzo) fue presentada recién el 22 de septiembre, muy por fuera de los plazos legales. Para González, esta práctica vacía de contenido cualquier intento de control: “Nos piden que aprobemos cifras sin respaldo real, sin saber qué se hizo, qué no se hizo y por qué. Es un presupuesto fantasma”.
Obras que no aparecen
El cuestionamiento también alcanzó a las partidas destinadas a obras públicas, que figuran en los papeles, pero —según los ediles— no se ven reflejadas en la realidad del pueblo. Entre los proyectos observados mencionaron cordón cuneta en barrios populares, ampliación del complejo deportivo, la feria municipal, un centro de desarrollo infantil, viviendas, alumbrado público y la anunciada terminal de ómnibus. Sobre este último punto, fueron categóricos: aseguraron que no existe ubicación definida, convenios firmados ni llamados a licitación, pese a que el presupuesto contempla fondos para su ejecución.
González y Hoyos también pusieron bajo la lupa los gastos en viáticos, alojamientos, publicidad oficial y eventos, de los cuales —afirmaron— no hay informes detallados que permitan conocer destinos, montos ni beneficiarios. “Hay cifras que no cierran por ningún lado y rendiciones que nunca llegaron al Concejo”, advirtieron. Por su parte, Gabriel Hoyos alertó sobre otro aspecto central del debate: las facultades excesivas que el presupuesto vigente le otorga al Ejecutivo municipal. Según explicó, se habilita la modificación de partidas sin autorización del Concejo, la posibilidad de endeudamiento sin límites claros y se debilita el rol de control del poder legislativo local. “Así, el presupuesto deja de ser una herramienta de planificación y se convierte en un cheque en blanco”, sostuvo.
Además, ambos concejales rechazaron de plano las acusaciones de estar obstaculizando la gestión de Soledad Cabrera. Recordaron que el municipio cuenta con un presupuesto aprobado previamente, con el cual el Ejecutivo se viene manejando. “No es cierto que el pueblo esté paralizado por culpa del Concejo. Lo que falta es transparencia y cumplimiento de la ley”, enfatizaron.



