Cuestionan por presuntas irregularidades la licitación del escenario de la Serenata a Cafayate
Un empresario que participó en la licitación para la contratación del escenario de la Serenata de Cafayate denunció presuntas irregularidades en el proceso y reclamó mayor transparencia en la adjudicación.
El planteo fue realizado públicamente por Miguel Ángel Slame, oferente en el concurso, quien cuestionó tanto el monto de la base económica como el desarrollo administrativo de la contratación.
Según explicó Slame en el medio Radio Cafayate, su empresa presentó una propuesta técnica y económica conforme a los requisitos establecidos en el pliego y respaldada por su experiencia en la provisión de escenarios para festivales folclóricos. Indicó que, tras adquirir el pliego y completar la documentación exigida, advirtió que la adjudicación volvió a recaer en un proveedor que, según sostuvo, ya había participado sin éxito en convocatorias anteriores.
El empresario afirmó que al adjudicatario se le habrían permitido modificaciones en su propuesta luego de la apertura de sobres, lo que -según denunció- no habría sido habilitado en igualdad de condiciones para el resto de los oferentes. En ese sentido, señaló que dichas modificaciones incluyeron mejoras técnicas que, a su entender, alteraron los términos originales de la licitación.
Entre los aspectos cuestionados, Slame mencionó el enfoque técnico de la propuesta ganadora, que priorizaría pantallas y recursos audiovisuales por sobre la estructura escénica tradicional del festival. Explicó que el pliego no precisaba dimensiones ni características de esos elementos, motivo por el cual su empresa presentó una propuesta ajustada a lo estipulado, mientras que posteriormente se habrían autorizado cambios al proveedor adjudicado.
Otro de los puntos señalados fue el monto base de la licitación, fijado -según indicó- en 150 millones de pesos. Slame consideró que esa cifra resultó elevada y sostuvo que habría facilitado la presentación de una oferta superior, de aproximadamente 180 millones de pesos, por parte del adjudicatario. En ese marco, expresó sospechas sobre la existencia de acuerdos previos entre el municipio y el proveedor seleccionado.
El oferente también manifestó dudas respecto del procedimiento administrativo, al señalar que el escenario de la localidad de San Carlos habría permanecido instalado con anterioridad a la adjudicación formal. A su criterio, ese hecho podría indicar un conocimiento anticipado del resultado del proceso, situación que afirmó no haber observado en otras licitaciones similares en el país.
Asimismo, Slame cuestionó el funcionamiento de la comisión organizadora de la Serenata y aseguró que las decisiones se habrían concentrado en un grupo reducido dentro del ámbito municipal, sin el debido control del órgano previsto por la normativa. En ese sentido, solicitó la intervención del Concejo Deliberante y de los organismos de control para revisar el proceso.
Finalmente, Slame indicó que evaluará posibles acciones legales si el proceso no es esclarecido, aunque remarcó que su principal objetivo es que se garantice la transparencia y la equidad en las contrataciones públicas vinculadas a eventos culturales de la región.





