Fueron condenados por transportar 63 kilos de cocaína reducida con un antiparasitario
El juez federal de Revisión Guillermo Elías, condenó a dos hombres a cinco años y ocho meses de prisión por haber transportado 63 kilos de cocaína que estaba rebajada con un antiparasitario de animales y cafeína, tras una investigación llevada adelante por el Área de Transición de la Unidad Fiscal Salta, a cargo del fiscal general Carlos Martín Amad.
En la sentencia, que resultó de un acuerdo pleno, se consideró a Rubén Lupa Mamaní y a Eric González Delgado como autores del delito de transporte de estupefacientes. El fallo incluyó el decomiso de un automóvil Peugeot 408 y la destrucción de la droga incautada, que tenía una capacidad de producción de 310.142 dosis.
La auxiliar fiscal señaló que las detenciones de los dos imputados se concretaron el 27 de septiembre del año pasado, cuando Lupa Mamaní conducía el auto por una ruta a la altura del paraje Cabeza de Buey, a pocos kilómetros de la ciudad de General Güemes, en Salta. Como acompañante iba González Delgado y ambos se dirigían hacia la provincia de Buenos Aires.
En el marco de un control llevado adelante por personal de Gendarmería Nacional, se pudo descubrir el transporte de la droga, a partir del olor a pegamento que emanaba del vehículo. Al profundizar la requisa, ya bajo la dirección de la fiscalía, se pudo descubrir 45 paquetes de cocaína ocultos en el sector donde va el aire acondicionado, en el torpedo del rodado.
Además, se hallaron otros 18 paquetes más de droga ocultos en un zócalo, debajo del asiento del conductor y el acompañante. Entre los bultos que contenían la cocaína, los gendarmes detectaron la foto de un hombre junto a estiércol de caballo, la pata de una cabra, pulseras y otros elementos, que describieron como propios de un ritual esotérico.
En el automóvil también se incautaron una serie de elementos propios de un ritual esotérico.

En el automóvil también se incautaron una serie de elementos propios de un ritual esotérico. Foto: Gendarmería Nacional.
La droga rebajada
La auxiliar fiscal Josefina Vargas resaltó el alto riesgo de la sustancia que transportaban los acusados. Explicó que, conforme al peritaje químico, se determinó que la droga tenía una pureza del 46 al 56% y estaba reducida con una alta concentración de Levamisol, un antiparasitario de uso veterinario, que es altamente tóxico y prohibido para el consumo de humanos.
Además de este fármaco se encontró cafeína, lo que para el MPF evidenció el nivel de “desprecio por la vida” que tenían los acusados, como así también los otros integrantes de la organización narcocriminal. En ese sentido, expuso que, de acuerdo con lo explicado por distintos organismos y laboratorios de orden nacional e internacional, el Levamisol puede derivar en complicaciones graves. The National Institutes of Health (NIH) de Estados Unidos menciona como efectos a la leucopenia, la agranulocitosis y la leucoencefalopatía.
El consumo puede provocar afecciones hematológicas
La representante del MPF marcó que el consumo del antiparasitario puede provocar afecciones hematológicas, con alteraciones en la producción de glóbulos blancos, inflamación de vasos sanguíneos, artritis, aunque también puede tener derivaciones en el cerebro, ya que esta sustancia puede destruir la mielina, razón por la cual está catalogada de alto riesgo para la salud. En esa línea, el magistrado Elías también destacó la gravedad del delito cometido por los acusados, el que calificó de extrema gravedad, pues no se trataba solo de “llevar droga”, que en sí misma era peligrosa, sino que en este caso incluía una sustancia de “corte asesino”.
Una vez descrito el hecho y los detalles del acuerdo, el juez interrogó a los dos acusados, quienes prestaron conformidad a la sentencia presentada para su homologación, como así también la defensa de ambos imputados, con lo cual procedió a dictar la condena.





