Se aceleró el programa de aviones F-16 y reforzó los protocolos de contrainteligencia militar
El Ministerio de Defensa avanza en la integración de las nuevas aeronaves de combate mientras endurece la vigilancia interna sobre el personal especializado.
El Gobierno Nacional dio un paso decisivo en la implementación del programa para la incorporación de los cazas supersónicos F-16 Fighting Falcon. Esta iniciativa representa la actualización más importante de la capacidad defensiva de la Fuerza Aérea Argentina en las últimas cuatro décadas.
Las autoridades de Defensa iniciaron una revisión exhaustiva de todos los protocolos de seguridad que rodean a este proyecto de armamento avanzado. El objetivo es garantizar la protección de la información técnica sensible y los secretos industriales compartidos por los Estados Unidos.
En este marco, se han apurado las tareas de contrainteligencia militar para supervisar al personal técnico y operativo afectado al programa. El Estado busca prevenir cualquier tipo de filtración de datos estratégicos que pueda comprometer la efectividad de las nuevas plataformas de combate.
La supervisión incluye auditorías periódicas sobre los sistemas informáticos y la verificación de los antecedentes del personal que viajará al exterior. Los especialistas argentinos recibirán capacitación intensiva en bases militares extranjeras para dominar el mantenimiento de los motores y los sistemas de aviónica.
Desde el Estado Mayor Conjunto destacaron que la modernización no solo implica la compra de materiales, sino también una nueva cultura de seguridad. Se implementarán zonas de acceso restringido en las brigadas aéreas donde se alojarán los aviones una vez que lleguen al país.
Las tareas de contrainteligencia militar se coordinan con agencias internacionales para alinear los estándares de protección con los de la Alianza Atlántica. Esta cooperación es un requisito fundamental para que Argentina pueda acceder a los códigos de armamento y sistemas de radares más modernos.
Fuente: Ámbito Financiero




