HIRPACE en crisis: podría cerrar por falta de pagos de fondos nacionales
La entidad salteña, con más de 60 años de trayectoria en la atención de personas con discapacidad, atraviesa una situación crítica por deudas de organismos nacionales. Asiste a más de 200 pacientes y sostiene 92 puestos de trabajo.
La institución H.I.R.Pa.Ce., referente en la atención y rehabilitación de personas con discapacidad en la ciudad de Salta, encendió una fuerte alarma tras advertir que atraviesa una crisis económica que pone en riesgo su continuidad.
A través de un comunicado difundido el pasado 14 de marzo, la comisión directiva de la entidad —con más de seis décadas de trabajo ininterrumpido— calificó la situación como “extremadamente preocupante” y señaló que el problema se origina en la falta de actualización de aranceles y en las demoras sostenidas en los pagos por parte de organismos como PAMI e Incluir Salud. “Desde hace meses, las instituciones del sector estamos sufriendo la falta de actualización de aranceles y graves demoras en los pagos (…) sin información sobre cuándo se regularizarán”, advirtieron. El impacto ya es concreto. Según explicaron desde la institución, los fondos que sostienen el funcionamiento dependen de la facturación a programas nacionales y obras sociales, ingresos que no se perciben con regularidad desde noviembre. Esta interrupción compromete no solo el pago de salarios, sino también los gastos básicos para garantizar la atención diaria.
En diálogo con el ciclo Voces Críticas, la presidenta de la entidad, Amalia Peralta, aclaró que el objetivo no es responsabilizar a una gestión puntual, sino visibilizar una problemática estructural que atraviesa a todo el sistema de prestaciones para personas con discapacidad. A pesar del escenario adverso, HIRPa.Ce. decidió mantener sus puertas abiertas. La decisión no es menor: allí se atienden más de 200 pacientes, muchos de ellos con tratamientos permanentes, que incluyen rehabilitación, educación y alimentación diaria.
La institución, además, sostiene una planta de 92 trabajadores y funciona como un espacio central de contención para niños, jóvenes y adultos con discapacidades complejas. Sin embargo, el margen de maniobra se reduce. “De no resolverse en el corto plazo, podría ponerse en riesgo la continuidad de H.I.R.Pa.Ce. e incluso derivar en su cierre”, alertaron desde la comisión directiva.
Frente a este escenario, la institución lanzó un pedido público de acompañamiento tanto a la sociedad como a los organismos responsables. Además de reclamar la regularización de los pagos, solicitaron colaboración solidaria para sostener el funcionamiento mientras persiste la crisis.




