El FMI advierte que la guerra en Medio Oriente impulsará la inflación y frenará el crecimiento mundial
El organismo internacional revisó a la baja sus proyecciones económicas para 2026, alertando que la inestabilidad en el Estrecho de Ormuz y el alza del crudo amenazan con una “estanflación” global.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) advirtió que la escalada bélica en Medio Oriente se ha convertido en el principal factor de riesgo para la estabilidad financiera internacional. Según la entidad dirigida por Kristalina Georgieva, el conflicto no solo está provocando una crisis humanitaria devastadora, sino que también está inyectando una presión inflacionaria “severa” que podría descarrilar la recuperación post-pandemia definitiva.
El informe destaca que el bloqueo parcial del Estrecho de Ormuz ha disparado los costos de transporte marítimo y los precios de la energía a niveles no vistos en años. El FMI estima que un aumento sostenido del 10% en el precio del petróleo crudo reduce el crecimiento del PIB mundial en aproximadamente 0,15 puntos porcentuales y eleva la inflación global en 0,4 puntos.
El FMI proyecta que, de mantenerse las hostilidades, el crecimiento mundial para finales de 2026 podría situarse por debajo del 2,5%, una cifra que el organismo suele considerar como una recesión técnica global. Además, la interrupción de las cadenas de suministro de fertilizantes y productos químicos derivados del petróleo amenaza con trasladar el aumento de costos a los precios de los alimentos, afectando principalmente a las poblaciones más vulnerables del hemisferio sur.
Ante esta situación, el organismo instó a los bancos centrales a mantener una política monetaria “vigilante y flexible”. Además Georgieva enfatizó que la cooperación internacional es urgente para desbloquear las rutas comerciales y evitar que la fragmentación geoeconómica se profundice.
El organismo sugirió que los países con espacio fiscal limitado deben priorizar las transferencias directas a los sectores más pobres en lugar de subsidios generales a los combustibles, que suelen beneficiar a los estratos de mayores ingresos.
Fuente: Infobae



