En La Merced insisten en que el intendente Javier Wayar presente su renuncia
La Merced atraviesa una de sus crisis institucionales y sociales más profundas de los últimos años, atravesada por el dolor que dejó la muerte de Tomás —el niño que falleció tras ser atropellado por el chofer del intendente— y por un creciente malestar vecinal que ahora se traduce en reclamos políticos concretos.
En ese contexto, el exintendente Juan Ángel Pérez pidió abiertamente la renuncia del actual jefe comunal, Javier Wayar, durante una entrevista con la periodista Vanesa López en el programa Pedaleando con Vane. Sus declaraciones no sólo apuntaron a la tragedia reciente, sino también a una gestión que, según denunció, arrastra problemas estructurales desde hace años. “La gente está muy molesta hace tiempo, no se le brindan los servicios que corresponden, no se la atiende. Evidentemente está ausente la mayoría de los días”, sostuvo Pérez, marcando uno de los ejes más sensibles del conflicto: la desconexión entre el Ejecutivo municipal y los vecinos.
El exintendente fue aún más directo al describir el vínculo entre la gestión actual y la comunidad. “No atiende a la gente, no la escucha, no dialoga con nadie”, afirmó, al tiempo que explicó que ese escenario fue generando un malestar progresivo que hoy estalló. Entre los reclamos concretos, mencionó la reducción en la frecuencia de recolección de residuos —de cinco a tres días— como símbolo de un deterioro más amplio en los servicios públicos.
“Hace seis años que está al frente del municipio y vienen con muchos problemas. No hay obra, no hay inversión, no hicieron absolutamente nada de lo que prometieron”, agregó Pérez, quien también cuestionó el enfoque de gestión: “El municipio no es cualquier cosa, es de la gente. Y a la gente hay que escucharla”. La gravedad de la situación escaló en los últimos días con el ingreso de un pedido de intervención en la Legislatura provincial, impulsado por el clima de conflictividad y la falta de respuestas institucionales. La iniciativa busca que el Gobierno provincial evalúe una medida excepcional frente a lo que distintos sectores califican como un “mal manejo” del municipio.
Creciente malestar social
En paralelo, el malestar social se expresa con fuerza en las calles y en las redes sociales. Allí, vecinos y vecinas no sólo reclaman justicia por la muerte de Tomás, sino que también denuncian un clima de presión y temor.
“amenazas, despidos, presiones. Eso es lo que usan para callar a la gente?”, señala uno de los mensajes que se viralizó en las últimas horas. En el mismo sentido, cuestionan que empleados municipales y ciudadanos sean intimidados por participar de marchas o reclamos: “Desde cuándo reclamar justicia es un delito? Los trabajadores también son personas”. Las publicaciones apuntan directamente contra las autoridades locales y advierten sobre un deterioro institucional que excede lo administrativo.
“No se puede gobernar desde el miedo”, sostienen, en una frase que resume el clima que hoy atraviesa la localidad. Mientras tanto, el nombre de Javier Wayar queda en el centro de la escena, no sólo por la tragedia que desató la crisis, sino por una gestión que, según las voces críticas, acumuló desgaste sin lograr revertirlo. La Merced, en definitiva, parece haber llegado a un punto límite. Entre el dolor por una muerte que conmocionó a toda la comunidad, la desconfianza hacia sus autoridades y el avance de un posible proceso de intervención, el municipio enfrenta horas decisivas.




