Clausuraron una panadería en Tartagal vinculada a Nicolás Arce por falta de papeles
Un procedimiento del área de Bromatología de la Municipalidad de Tartagal derivó en la clausura preventiva de una panadería que funcionaba sin habilitación. Los dueños acusaron a los inspectores de una persecución política por ser familiares del diputado Nicolás Arce.
Analía Luna, del área de Bromatología, explicó en diálogo con Fenómeno Barrial que el procedimiento se realizó en el marco de inspecciones habituales. Las mismas se realizan de forma aleatoria.
“Los inspectores se acercaron, solicitaron la documentación correspondiente, como la habilitación comercial y el carnet de manipulación de alimentos, y no contaban con ningún papel”, detalló la funcionaria.
Ante esta situación, el personal municipal intentó avanzar con una inspección del local, pero los responsables se negaron a permitir el ingreso. Además, cerraron el establecimiento y reaccionaron de manera agresiva.
“Se les ha negado la inspección, se los ha insultado y se los ha violentado, lo que obligó a proceder con una clausura preventiva”, indicó.
Durante una primera verificación externa, los inspectores constataron la venta de productos panificados junto con indumentaria. Eso es una práctica incompatible con las normas sanitarias vigentes para comercios de alimentos. Además, no se pudo confirmar si en el lugar se elaboraban productos o si eran traídos desde otro establecimiento.
La titular de Bromatología señaló que el comercio funcionaba desde hacía al menos dos meses en situación irregular. Incluso, informó, ya había sido notificado previamente por el área de Rentas sobre la necesidad de regularizar su situación.
Vinculación con Arce
Respecto a la vinculación con el legislador, Luna aclaró que tomó conocimiento en el lugar, cuando una de las personas presentes manifestó que se trataba de una “persecución política” por ser familiar del diputado.
“Para nosotros eso es indistinto. Cualquier persona debe cumplir con la normativa, sea o no familiar de un funcionario”, subrayó.
En ese sentido, remarcó que la manipulación de alimentos implica riesgos sanitarios que requieren controles estrictos.
“No se puede vender ropa en el mismo espacio donde se comercializan alimentos, y menos sin ningún tipo de habilitación”, afirmó.
Por el momento, no se radicaron denuncias formales por los incidentes ocurridos durante el procedimiento, aunque desde el área no descartan avanzar en ese sentido.
Finalmente, la funcionaria sostuvo que este tipo de situaciones no son aisladas, aunque en este caso cobraron mayor visibilidad por la presencia de medios durante el operativo.
“Nuestro trabajo es controlar y garantizar condiciones sanitarias adecuadas. Todos deben cumplir con las reglas”, concluyó.




