El Banco Central confirmó que mantendrá el cepo cambiario para las empresas
El presidente del BCRA, Santiago Bausili, aseguró que eliminar el cepo para personas jurídicas no figura entre las prioridades del Gobierno. Persisten controles sobre importaciones, deuda y giro de utilidades.
El Banco Central ratificó que mantendrá vigentes las restricciones cambiarias para las empresas y descartó avanzar en una flexibilización del cepo para personas jurídicas en el corto plazo. La definición fue realizada por el presidente de la entidad, Santiago Bausili, durante una conferencia de prensa.
“No está entre nuestras prioridades eliminar las restricciones cambiarias para las empresas o que las personas jurídicas puedan atesorar dólares”, afirmó el funcionario. Según explicó, el Gobierno considera prioritario garantizar el funcionamiento del sector externo y del comercio internacional.
Entre las medidas que continúan vigentes se encuentran los límites para acceder al mercado oficial de cambios en operaciones de importación. Las compañías deben cumplir plazos específicos desde el registro aduanero antes de poder comprar divisas, lo que obliga a muchas firmas a financiarse con recursos propios o crédito comercial.
En el caso de los servicios, el esquema distingue entre empresas vinculadas y no vinculadas. Mientras las operaciones entre firmas independientes cuentan con mayor flexibilidad, los pagos entre compañías relacionadas deben afrontar un plazo de espera de 90 días.
También permanece activa la denominada “restricción cruzada”. Las empresas que acceden al mercado oficial quedan impedidas durante 90 días de operar con dólar MEP o contado con liquidación, una medida destinada a evitar maniobras especulativas entre distintos tipos de cambio.
En materia financiera, el Banco Central mantiene fuertes limitaciones para cancelar deudas entre empresas vinculadas contraídas antes de diciembre de 2023. Muchas de esas obligaciones continúan canalizándose a través del Bopreal, el bono diseñado para regularizar pagos externos.
Las compañías además tienen prohibido comprar dólares para atesoramiento. Esto obliga a mantener excedentes de liquidez en pesos o volcarlos hacia instrumentos financieros alternativos que no impliquen formación de activos externos.
Otro de los controles vigentes afecta el giro de utilidades y dividendos al exterior. Solo pueden remitirse ganancias generadas desde ejercicios cerrados a partir de 2025, mientras las utilidades acumuladas en años anteriores siguen alcanzadas por restricciones.
El debate sobre el cepo volvió a tomar relevancia en las últimas semanas tras un fuerte cruce entre el ex ministro Domingo Cavallo y el actual titular de Economía, Luis Caputo. Cavallo reclamó avanzar hacia una mayor apertura cambiaria para reducir el riesgo país, mientras el Gobierno defendió la continuidad del esquema actual.
Desde el Banco Central sostienen que las restricciones seguirán mientras persista la necesidad de proteger las reservas y ordenar el frente externo, aun cuando sectores empresarios advierten sobre el impacto que los controles generan en la inversión y el financiamiento.
Fuente: Infobae


