El Banco Macro busca que el salteño que ganó un viaje al Mundial pueda asistir
La historia de Raúl Soruco, un vecino de Salvador Mazza, despertó una ola de solidaridad en redes sociales y volvió a poner sobre la mesa las dificultades que enfrentan muchos argentinos para acceder a la visa estadounidense.
El salteño ganó un viaje completo al Mundial 2026 en un concurso, pero no pudo hacerlo efectivo porque la empresa organizadora le exigía tener aprobada la visa para ingresar a Estados Unidos.
Sin embargo, en las últimas horas apareció una señal de esperanza.
Desde sectores vinculados al Banco Macro, entidad relacionada con el concurso, aseguraron que siguen de cerca el caso y buscan una alternativa para que el ganador pueda finalmente viajar a la Copa del Mundo. La situación se viralizó rápidamente y generó miles de comentarios en redes sociales.
Muchos usuarios expresaron su apoyo a Raúl y cuestionaron los requisitos exigidos para acceder al premio, especialmente por los tiempos y las dificultades que implica conseguir una visa norteamericana en Argentina.
El paquete obtenido por Soruco incluía pasajes, alojamiento, entradas para los partidos, comidas y dinero para gastos durante el Mundial 2026, que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá. Según trascendió, el vecino de Salvador Mazza inicialmente creyó que se trataba de una estafa debido a la magnitud del premio.
La ilusión comenzó a desmoronarse cuando le informaron que debía contar previamente con la visa aprobada para poder acceder formalmente al beneficio. El requisito encendió el debate público sobre las condiciones de este tipo de promociones y la imposibilidad de muchas personas de completar trámites consulares en tiempos reducidos.
“Estamos siguiendo de cerca el caso de Raúl”, señalaron desde ámbitos vinculados al Banco Macro, mensaje que fue interpretado como un posible gesto para destrabar la situación y encontrar una salida que le permita al salteño concretar el viaje.
Mientras tanto, la historia continúa generando repercusión en toda la provincia. En Salvador Mazza, vecinos y conocidos siguen atentos cada novedad y acompañan el sueño mundialista de Raúl, que pasó de la alegría de ganar un premio único a la incertidumbre de no saber si podrá utilizarlo.
El caso también abrió una discusión más amplia sobre las barreras burocráticas y económicas que enfrentan los argentinos para acceder a documentación internacional, especialmente cuando se trata de oportunidades obtenidas mediante concursos y promociones comerciales.
Por ahora, la ilusión sigue intacta. Y en medio de la expectativa, el apoyo social y la posibilidad de una intervención para resolver el problema mantienen viva la esperanza de que un salteño finalmente pueda estar presente en el Mundial 2026.



