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Reconoció haber atacado y abusado de un adolescente. 7 años y 8 meses de prisión

Un hombre de 26 años fue condenado a siete años y ocho meses de prisión efectiva tras admitir que abusó sexualmente de un adolescente de 15 años en una zona cercana al río, en barrio Costanera.

La confesión se produjo luego de que las pericias y demás pruebas incorporadas al expediente lo ubicaran en la escena y confirmaran el relato de la víctima.

La sentencia fue dictada en el marco de un juicio abreviado, donde el acusado reconoció su responsabilidad por los delitos de tentativa de abuso sexual con acceso carnal, abuso sexual con acceso carnal, robo en despoblado y coacción, todos en concurso real.

La jueza Cecilia Flores Toranzos homologó el acuerdo alcanzado por las partes y lo declaró reincidente por primera vez.

La investigación fue impulsada por la fiscal penal Celina Morales Torino, interina en la Unidad de Delitos contra la Integridad Sexual (UDIS), a partir de la denuncia presentada por la madre de la víctima el 6 de octubre de 2025.

El ataque

De acuerdo con la causa, el adolescente había salido del colegio y se dirigía hacia la casa de su hermana cuando fue interceptado por el ahora condenado. Según se acreditó, el hombre le exigió dinero y, ante la negativa del menor, lo sujetó de un brazo y lo obligó a descender hasta la vera del río.

En ese sector alejado y sin presencia de terceros, el agresor abusó sexualmente del adolescente, lo amenazó con golpearlo utilizando un palo y le robó la mochila antes de darse a la fuga.

Tras lograr escapar, la víctima buscó ayuda y finalmente llegó hasta la vivienda de su hermana, donde relató lo ocurrido. Inmediatamente, familiares iniciaron la búsqueda del sospechoso y lograron localizarlo debajo de un puente.

Al alertar a efectivos de la Policía de Salta, los uniformados comprobaron que el hombre tenía en su poder la mochila sustraída, por lo que fue detenido en el lugar.

Durante la investigación se realizaron numerosas medidas probatorias.

El adolescente brindó su testimonio mediante Cámara Gesell, mientras que los informes médicos confirmaron lesiones compatibles con abuso sexual. Asimismo, las pericias psicológicas evidenciaron las secuelas sufridas por la víctima. Las grabaciones de cámaras de seguridad también resultaron determinantes, ya que permitieron reconstruir los movimientos de ambos y corroborar los horarios y lugares señalados en la denuncia.

Frente al cúmulo de pruebas reunidas por la Fiscalía, el imputado terminó confesando que interceptó al menor en la zona de Costanera, lo llevó hasta la orilla del río y allí cometió el abuso sexual. Tras reconocer los hechos, fue condenado a cumplir la pena de siete años y ocho meses de prisión efectiva.

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