Nieva pidió reforzar los controles a “trapitos” tras el caso del vecino que sufrió un ACV
Tras el violento episodio ocurrido en la intersección de avenida Paraguay y Bélgica, donde un automovilista fue asaltado por “trapitos” y posteriormente sufrió un accidente cerebrovascular (ACV), la necesidad del control se puso en agenda.
En ese contexto, el concejal Gonzalo Nieva manifestó en el recinto su preocupación por la proliferación de estas prácticas y reclamó medidas concretas para enfrentar una problemática que, según advirtió, viene creciendo de manera sostenida.
El edil, integrante de la Comisión de Tránsito, Transporte y Seguridad Vial del Concejo Deliberante, sostuvo que el tema se abordó anteriormente tanto a nivel municipal como provincial. A la vez, recordó que actualmente existen iniciativas legislativas en tratamiento para endurecer las sanciones contra estas actividades.
“Es un tema recurrente y cada vez más preocupante porque viene en una escalada. Hay una proliferación de esta práctica ilegal que termina afectando a los ciudadanos”, señaló Nieva en diálogo con Hora de Voces (por FM Ya 91.3).
Las declaraciones del edil surgen tras el caso de un vecino que sufrió un asalto por dos hombres cuando se detuvo en un semáforo de avenida Paraguay y Bélgica. Según denunció la familia de la víctima, los agresores intentaron limpiar el parabrisas del vehículo y, ante la negativa del conductor, rompieron uno de los vidrios y sustrajeron pertenencias del interior del automóvil. El fuerte cuadro de estrés y conmoción derivó posteriormente en un ACV isquémico.
Para Nieva, este hecho representa una señal de alerta sobre una problemática que excede el cobro irregular por estacionamiento y que, en algunos casos, deriva en situaciones de violencia y extorsión.
“Hay gente que pierde el celular, que sufre robos o distintos episodios de inseguridad. Sin demonizar a nadie, porque también hay cuestiones sociales de fondo, es necesario abordar la situación de manera integral”, afirmó.
Presencia del Estado
El concejal consideró que una de las claves para desalentar estas prácticas pasa por fortalecer la presencia del Estado en los espacios públicos. En ese sentido, recordó que el año pasado el Concejo Deliberante aprobó una ordenanza para crear una Guardia Urbana destinada a tareas de control y prevención, iniciativa que finalmente no prosperó.
“Hay que trabajar en el fortalecimiento de los controles y del cuidado de los espacios públicos de manera continua. Cuando existe presencia habitual, se evita que estas prácticas se lleven adelante”, sostuvo.
Nieva también remarcó que la seguridad es una competencia originaria de la Provincia, aunque señaló que el municipio no puede permanecer ajeno a una situación que afecta directamente a los vecinos de la ciudad.
“Es una cuestión que debe trabajarse de manera coordinada entre el municipio y las fuerzas de seguridad. Quizás no exista capacidad operativa para cubrir todos los puntos de la ciudad, pero tampoco podemos quedarnos de brazos cruzados”, expresó.
Consultado sobre posibles herramientas legislativas para enfrentar el problema, el edil señaló que aún existen alternativas para avanzar desde el Concejo Deliberante. Entre ellas mencionó la posibilidad de revisar el régimen sancionatorio vigente y promover nuevas acciones que permitan mejorar los controles.
Asimismo, reconoció que muchas veces los conductores terminan accediendo al pago exigido por los denominados “trapitos” por temor a sufrir daños en sus vehículos.
“Es un círculo vicioso. El vecino muchas veces paga para evitar problemas, pero eso también contribuye a que la práctica continúe existiendo”, advirtió.
Finalmente, insistió en que la situación requiere respuestas concretas y una estrategia sostenida en el tiempo.
“Lo peor que podemos hacer es quedarnos quietos y no intentar soluciones. Hay que seguir buscando herramientas, asignando recursos y generando acciones para dar respuesta a una demanda que la ciudadanía viene planteando desde hace mucho tiempo”, concluyó.



