Despidos y represión en la CNEA: trabajadores denuncian un nuevo golpe al sistema nuclear argentino
Un centenar de trabajadores de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) fueron despedidos y los gremios advierten que la cifra podría llegar a 170 empleados. La medida generó protestas en distintas sedes del organismo y una intervención de la Gendarmería en la sede central de Buenos Aires, donde trabajadores realizaban una permanencia pacífica.
Los empleados afectados recibieron la notificación mediante el sistema de gestión estatal, informándoles que sus contratos finalizados el 30 de junio no serían renovados. Entre los despedidos hay investigadores, profesionales, técnicos y trabajadores especializados con varios años de experiencia dentro de la institución.
La CNEA es el organismo encargado del desarrollo científico y tecnológico nuclear del país, con participación en áreas estratégicas como la operación de centrales nucleares, la producción de insumos para medicina nuclear y la investigación vinculada a minerales como el uranio.
Desde la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) señalaron que los despidos forman parte de un proceso de reducción del organismo iniciado durante la gestión del presidente Javier Milei. Según datos difundidos por el sector, la CNEA habría perdido cerca de 500 trabajadores entre desvinculaciones y profesionales que migraron al ámbito privado por la pérdida de poder adquisitivo de los salarios.
Además, un informe del Centro Iberoamericano de Investigación en Ciencia, Tecnología e Innovación (Ciitci) indicó que el presupuesto del organismo se redujo un 45,4% desde el inicio del actual gobierno, mientras que la inversión en bienes de capital cayó más del 50%.
Protesta y presencia de Gendarmería
La decisión generó movilizaciones en distintos puntos del país. En Bariloche, trabajadores del Centro Atómico realizaron protestas, mientras que en Buenos Aires ATE llevó adelante una permanencia en la sede central de la CNEA.
La jornada terminó con la intervención de efectivos de Gendarmería, que ingresaron al edificio para retirar al titular del organismo, Martín Porro, quien había quedado dentro del lugar mientras los trabajadores reclamaban explicaciones.
“En 21 años de trabajo nunca vi algo así. Hubo empujones, compañeros que recibieron golpes y palazos. Un nivel increíble de violencia”, relató una delegada gremial sobre el operativo.
Desde ATE cuestionaron que el Gobierno avance sobre un área considerada estratégica y denunciaron que el ajuste afecta capacidades construidas durante décadas.
“Es un plan para desmantelar el plan nuclear argentino, una inversión de 76 años que la Argentina realizó para dominar la energía nuclear con fines pacíficos”, afirmó Ignacio Cortés, delegado del gremio y trabajador de la CNEA.
El rol estratégico del organismo
Los trabajadores remarcaron que la actividad de la CNEA no se limita al desarrollo energético. El organismo también participa en investigaciones de medicina nuclear y en la producción de radioisótopos utilizados en diagnósticos y tratamientos médicos, especialmente en pacientes con enfermedades oncológicas.
Carolina Natalia Ayala, profesional del Centro Atómico Bariloche, explicó que gran parte de los proyectos desarrollados allí están vinculados con aplicaciones médicas. “Tenemos un reactor de investigación y la mayoría de los proyectos están destinados a tratamientos oncológicos”, sostuvo.
Otro de los puntos de preocupación es el manejo de recursos estratégicos como el uranio. Los trabajadores denunciaron que el Gobierno habilitó mecanismos para que empresas privadas puedan acceder a información y recorrer instalaciones del organismo con el objetivo de evaluar posibles inversiones.
Según plantearon desde ATE, esa situación podría abrir la puerta a una mayor participación privada en áreas vinculadas al ciclo del combustible nuclear y a la explotación de recursos naturales estratégicos.
El debate por el futuro del sector nuclear
Desde el Gobierno sostienen que buscan reorganizar el sistema y promover una mayor participación privada en la actividad. En ese marco, funcionarios nacionales remarcaron la importancia de avanzar en la explotación de minerales estratégicos y en la inserción de Argentina dentro de cadenas internacionales vinculadas al sector nuclear.
Sin embargo, trabajadores e investigadores advierten que la pérdida de personal especializado puede afectar la capacidad técnica acumulada durante décadas.
La CNEA fue creada hace 76 años y es considerada uno de los organismos científicos más importantes del país. Sus empleados sostienen que el recorte de recursos y la salida de profesionales ponen en riesgo proyectos vinculados a energía, salud y desarrollo tecnológico.
Fuente: Página/12



