Etapa final del juicio por la muerte del puestero, cuya cabeza no apareció
Concluyeron los alegatos en el juicio por el brutal homicidio de Pablo César Almaraz y el Tribunal podría dar a conocer el lunes el fallo. Mientras la Fiscalía y la querella solicitaron prisión perpetua para los tres acusados, las defensas reclamaron la absolución.
El próximo lunes 6 de julio los imputados tendrán la posibilidad de pronunciar sus últimas palabras y, al finalizar la audiencia, se conocerá el veredicto.
La fiscal penal de la Unidad de Graves Atentados contra las Personas de Orán, María Soledad Filtrín Cuezzo, representa al Ministerio Público Fiscal en el debate oral contra tres hombres, acusados como coautores del delito de homicidio doblemente calificado por alevosía y por el concurso premeditado de dos o más personas, en perjuicio de Pablo César Almaraz. Uno de los imputados también enfrenta una causa acumulada por el delito de evasión.
Algunos de los testigos hablaron que existía una disputa entre los hoy acusados y la víctima. El cuerpo presentaba signos de haber sido inmovilizado antes de su fallecimiento.
Durante la última jornada de alegatos, los abogados defensores de los tres acusados solicitaron la absolución de sus asistidos. En tanto, la Fiscalía y la querella, representada por Adrián Sureda Domínguez, mantuvieron el pedido de prisión perpetua formulado al inicio de la etapa de alegatos.
Los jueces de la Sala I del Tribunal de Juicio de Orán, Norma Roxana Palomo, Mario Maldonado y Héctor Fabián Fayos, dispusieron un cuarto intermedio hasta el próximo lunes, cuando escucharán las últimas palabras de los imputados antes de dar a conocer el fallo.
El inicio de la investigación
El caso se remonta al 1 de octubre de 2022, cuando una llamada al Sistema de Emergencias 911 alertó sobre el hallazgo del cuerpo de un hombre a la vera de la ruta nacional 34, entre Pichanal y Colonia Santa Rosa. La víctima fue identificada como Pablo César Almaraz, de 41 años, quien se desempeñaba como puestero rural. Fue encontrada decapitada y con las manos atadas. La cabeza nunca pudo ser localizada.



