Sin gas y sin horizonte: la industria salteña sigue paralizada y reclama terminar las obras de transporte
El vicepresidente de la Unión Industrial de Salta, Julio Fazzio, advirtió que las fábricas continúan con restricción total de gas natural y sin precisiones sobre cuándo se normalizará el suministro. Alertó sobre el impacto económico de la paralización, cuestionó la falta de infraestructura para transportar el gas de Vaca Muerta y pidió que se aceleren las obras para evitar que la crisis se repita el próximo invierno.
La industria salteña continúa atravesando una situación crítica por la interrupción del suministro de gas natural. Así lo aseguró Julio Fazzio, vicepresidente de la Unión Industrial de Salta (UIS), quien confirmó que las empresas permanecen con restricción total de consumo y sin certezas sobre cuándo se levantará la medida.
En diálogo con Hora de Voces, por FM Ya 91.3, el dirigente explicó que, tras cuatro días con una reducción del 50% del suministro, desde la mañana del jueves las industrias recibieron la orden de llevar su consumo a cero. “Hoy la industria salteña sigue restringida a cero consumo y sin un horizonte de cuándo se levantaría esta restricción“, afirmó.
Fazzio sostuvo que el funcionamiento de las plantas productivas no puede depender de las condiciones climáticas. “Quien conoce cómo funciona una fábrica sabe todo lo que implica esperar que una planta opere en función del clima. Es una locura”, remarcó.
Una crisis anunciada
El dirigente industrial aseguró que el sector venía advirtiendo desde hace meses sobre la posibilidad de atravesar este escenario. Según indicó, la Unión Industrial de Salta planteó el problema al gobernador Gustavo Sáenz, al ministro de Producción y también realizó gestiones ante el Gobierno nacional.
Explicó que el inconveniente no radica en la disponibilidad de gas, sino en la capacidad para transportarlo. “Argentina hoy tiene exceso de gas en Vaca Muerta. Lo que falta es capacidad de transporte“, señaló.
En ese sentido, atribuyó la situación a la demora en las obras de reversión del Gasoducto Norte y de ampliación de la infraestructura necesaria para llevar el gas desde Vaca Muerta hacia distintas regiones del país.
“Todo el tiempo que estuvieron frenadas esas obras nos llevó a esta situación. Hoy las obras están en marcha, pero llegamos a este invierno sin la infraestructura terminada“, sostuvo.
Cada empresa enfrenta un impacto distinto
Fazzio explicó que las consecuencias económicas varían según el tipo de industria y la incidencia que tiene el gas en cada proceso productivo.
Indicó que actualmente existe la posibilidad de adquirir gas natural licuado (GNL), aunque a un costo muy superior al habitual. “El gas que consumíamos costaba alrededor de 4,50 dólares por millón de BTU. Hoy el GNL se ofrece cerca de los 19 dólares“, precisó.
En el caso de Cerámica Salteña, empresa de la que forma parte, explicó que la incidencia del gas en la estructura de costos hace inviable producir utilizando ese combustible. “Nos resulta mucho más barato parar la producción que fabricar con un gas a ese precio“, afirmó.
La empresa optó por adquirir únicamente un volumen mínimo de gas proveniente de Refinor, gestionado a través de YPF y del Gobierno provincial, para mantener encendidos los hornos y evitar daños en las instalaciones, aunque sin producir. “Estamos consumiendo gas solamente para mantener el horno prendido. No estamos produciendo”, explicó.
Pérdidas económicas y riesgo para toda la cadena productiva
El vicepresidente de la UIS advirtió que una planta detenida genera un fuerte impacto económico que trasciende a cada empresa. “Una fábrica parada tiene un costo económico muy importante“, sostuvo.
Además, señaló que la paralización afecta a toda la cadena de proveedores y servicios vinculados con la actividad industrial.
“No solo deja de trabajar quien está dentro de la planta. También se frenan quienes venden viandas, transportistas, proveedores y muchos trabajos indirectos que dependen del funcionamiento de la industria“, explicó.
El pedido: previsibilidad y obras terminadas
Fazzio reconoció que las restricciones podrían repetirse mientras persistan las bajas temperaturas, debido a que la prioridad del sistema es garantizar el abastecimiento residencial. Sin embargo, reclamó mayor previsibilidad para que las empresas puedan planificar su actividad.
“Lo que pedimos es tener previsibilidad sobre las fechas de corte y de restitución del suministro“, expresó.
Finalmente, insistió en que el principal reclamo al Gobierno nacional es la finalización de las obras de infraestructura para evitar que la situación vuelva a repetirse.
“Necesitamos que se terminen las obras para que en el invierno de 2027 no tengamos que vivir nuevamente esto“, concluyó.
“En una Argentina donde las noticias hablan de récord de producción de gas, que tengamos fábricas paradas por falta de gas es una enorme lástima“, señaló.


