Acusan penalmente a colegio de Tres Cerritos por impedir a un niño ir al baño
Una madre denunció penalmente a un colegio privado de barrio Tres Cerritos luego de que su hijo, alumno de primer grado, atravesara una situación durante la jornada escolar que la familia calificó como “aberrante” y vinculó con un presunto maltrato dentro del aula.
Según consta en la presentación realizada ante la Policía de Salta, el hecho habría ocurrido durante la clase de inglés, en la Escuela del Cerro.
La denunciante sostuvo que el niño pidió autorización para ir al baño, pero que la docente a cargo no se lo habría permitido.
De acuerdo con el relato aportado por la madre a Nuevo Diario, el menor permaneció en el aula hasta el recreo y luego fue asistido por otros docentes tras ser encontrado llorando en el baño.
La mujer relató que desde la institución la llamaron para pedirle que retirara al niño, bajo el argumento de que se había sentido mal y tenía tos.
Sin embargo, aseguró que su hijo se encontraba sano y que recién tomó conocimiento de lo ocurrido cuando su madre, abuela del menor, lo retiró del colegio y el niño pudo contar lo sucedido.
La denuncia penal fue registrada el 19 de junio y menciona como lugar del hecho al establecimiento educativo ubicado sobre avenida del Golf, en la zona norte de la ciudad.
En la presentación también se identifica a una docente de inglés y a autoridades de la institución como personas señaladas por la denunciante en el marco del conflicto escolar.
La madre indicó además que, tras consultar con otras familias del mismo curso, tomó conocimiento de que otros niños habrían manifestado situaciones similares en sus casas, vinculadas con el temor a pedir permiso para ir al baño durante esa clase.
“Ir al baño es una necesidad fisiológica y un derecho indiscutible”, planteó la mujer ante este medio.
Según su testimonio, ese mismo día se presentó en la dirección del colegio para pedir explicaciones, pero afirmó que la respuesta de las autoridades fue minimizar lo ocurrido y plantearle la posibilidad de cambiar al niño de institución si no estaba conforme.
También sostuvo que, en una reunión posterior con la docente y directivos, la postura institucional fue negar la versión del menor y respaldar a la profesora.
En una ampliación de denuncia, la madre dejó asentado que, durante la reunión con las autoridades escolares, se habría intentado hacerla firmar documentación que —según su versión— no reflejaba lo conversado.
También aportó capturas de mensajes del grupo de padres y el acta que le solicitaron firmar, elementos que pidió incorporar a la investigación.
La familia cuestionó que no se haya activado una intervención institucional orientada a resguardar al alumno y pidió que se investigue lo ocurrido.
Hasta el momento, la denuncia quedó radicada y deberá ser evaluada por las autoridades competentes. La mujer agregó que también hará la denuncia correspondiente en Defensa del Consumidor.


