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San Millán asume la presidencia del PJ de Salta, poniendo fin a la intervención

El Partido Justicialista de Salta pondrá fin este miércoles a una intervención que se prolongó durante aproximadamente un año y medio y estuvo atravesada por enfrentamientos políticos, presentaciones judiciales y una dura disputa entre la conducción nacional y distintos sectores del peronismo provincial.

A las 19, Julio Argentino San Millán asumirá formalmente la presidencia del partido al frente de la lista Generación Justicialista. La nómina terminó siendo la única proclamada después de un proceso que comenzó con 24 listas, continuó con impugnaciones, fusiones y negociaciones, y concluyó sin la realización de las elecciones internas previstas para el 2 de agosto. El traspaso también marcará la salida de José Luis Napoleón Gambetta, dirigente radical designado por la Justicia Electoral para normalizar el PJ salteño. Gambetta aseguró que entregará la estructura con los salarios al día, los servicios regularizados y el 78% de las deudas canceladas.

Al calor de una pelea nacional

El conflicto comenzó en febrero de 2025, cuando el Consejo Nacional del PJ, encabezado por Cristina Fernández de Kirchner, intervino el distrito Salta y desplazó a la conducción presidida por Esteban “Tuty” Amat Lacroix. La decisión estuvo vinculada con el respaldo de legisladores salteños provenientes del peronismo a proyectos impulsados por el gobierno de Javier Milei. Entre los dirigentes cuestionados aparecieron Pamela Calletti, Pablo Outes y Yolanda Vega, integrantes de Innovación Federal y cercanos al gobernador Gustavo Sáenz. Para conducir aquella primera etapa fueron designados Sergio Berni y María Luz Alonso. Desde el comienzo, la intervención recibió fuertes críticas de sectores locales que la consideraron una represalia política y un intento de la conducción nacional de controlar desde Buenos Aires. En mayo de 2025, la jueza federal María Servini declaró inválida la intervención por considerar que las diferencias respecto de cómo votaban los legisladores salteños no constituían una razón suficiente para desplazar a las autoridades partidarias. Sin embargo, el Congreso Nacional del PJ ratificó la medida y el conflicto judicial continuó.

Cuando la conducción local recuperó provisoriamente el funcionamiento del Consejo Provincial, reclamó una rendición de cuentas sobre los recursos administrados durante los primeros meses de la intervención.

En febrero de 2026, la conducción nacional desplazó a Berni y nombró como interventores a Pablo Kosiner y Norma Cannuni. La llegada del exdiputado nacional, identificado con el espacio del exgobernador Juan Manuel Urtubey, abrió una nueva etapa en medio de las tensiones por el acompañamiento de legisladores salteños a iniciativas del oficialismo nacional. Sin embargo, los reclamos por la demora en la normalización volvieron a llegar a la Justicia. El 15 de mayo, Servini resolvió desplazar a los interventores designados por el PJ nacional y ordenó una intervención judicial.

La Justicia colocó entonces al dirigente radical José Luis Napoleón Gambetta al frente del Partido Justicialista. Su designación dejó una particularidad política: la última etapa de normalización del peronismo salteño quedó en manos de un dirigente perteneciente a la Unión Cívica Radical. Gambetta conformó la Junta Electoral, designó autoridades administrativas, elaboró un nuevo cronograma y recorrió departamentos para explicar las condiciones de participación. Varias nóminas no lograron completar los requisitos y finalmente, sólo quedó oficializada Generación Justicialista, encabezada por San Millán. Al no existir otra lista en condiciones de competir, las internas fueron suspendidas y la nómina quedó proclamada.

El final de la intervención cerrará una etapa institucional. La disputa por determinar qué peronismo conducirá el PJ salteño y qué relación mantendrá con el gobernador Sáenz y la conducción nacional, en cambio, recién comienza.

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