“Topo” Ramos pidió la intervención de Fiore por el conflicto en la escuela Dolores Campión
El intendente de Rosario de Lerma, Sergio “Topo” Ramos, cuestionó la restitución de la directora de la escuela Dolores Campión y reclamó la intervención de la ministra de Educación, Cristina Fiore, ante el conflicto que mantiene enfrentadas a las autoridades del establecimiento con familias del barrio San Jorge.
La directora Julia Domene volvió recientemente a ocupar el cargo luego de permanecer apartada de manera provisoria por una investigación administrativa iniciada a partir de reclamos de padres y docentes.
La restitución generó nuevas protestas frente al establecimiento y un pedido de traslado por parte de las familias. En este contexto, Ramos expresó públicamente su respaldo al reclamo de la comunidad educativa.
El intendente sostuvo que la convivencia dentro de una comunidad requiere que las instituciones respeten a sus integrantes.
“La paz social de una comunidad no es una palabra vacía ni un simple deseo; se construye todos los días cuando las instituciones respetan el sentir, la dignidad y el bienestar de cada vecino”, afirmó.
En ese sentido, cuestionó las situaciones que, según planteó, se habrían producido en la escuela Dolores Campión.
“Lo que sucede en la Escuela Dolores Campión no es un hecho aislado”, sostuvo Ramos, quien consideró que la autoridad educativa debe construirse a partir del diálogo y el vínculo con la comunidad.
Críticas a la conducción de la escuela
El jefe comunal cuestionó lo que calificó como actitudes autoritarias por parte de la directora.
“La legitimidad de quien conduce un espacio de formación no se impone por la fuerza ni mediante la intimidación”, afirmó.
Ramos también hizo referencia a situaciones que, según su planteo, fueron denunciadas por docentes y familias. Entre ellas mencionó presuntas amenazas, expresiones descalificatorias en redes sociales y restricciones para que los alumnos puedan utilizar libremente los baños.
“No se puede construir un entorno sano cuando la respuesta ante el conflicto es la amenaza a docentes y padres, el desprecio público en redes sociales llamando ‘ignorantes’ a las familias, o la violencia cotidiana de negarle a los niños el acceso libre a los baños”, sostuvo.
El intendente consideró que estas situaciones afectan la relación entre la institución y las familias.
“Quien ejerce la función educativa con soberbia pierde el respeto y el reconocimiento de la comunidad escolar”, afirmó.
“El reclamo de los vecinos es la defensa de una educación pública digna”
Ramos respaldó así la protesta de las familias del barrio San Jorge y sostuvo que el planteo debe ser entendido como una defensa de la educación pública.
“Por eso, el reclamo de los vecinos del Barrio San Jorge es la defensa legítima de una educación pública digna”, expresó.
Además, advirtió que cualquier intento de imponer una solución mediante medidas de fuerza o coerción no permitirá recuperar la confianza de la comunidad educativa.
“Ningún intento de coerción va a restituir la confianza si se mantiene el maltrato”, manifestó.
Le pidió una intervención personal a la ministra Fiore
El intendente aseguró que, antes de hacer público su reclamo, se agotaron distintas instancias administrativas.
“Teniendo en cuenta que ya se han agotado todas las instancias administrativas ante las supervisoras y funcionarios de las áreas correspondientes sin obtener una solución, le solicité la intervención personal a la ministra de Educación”, informó.
Ramos manifestó su confianza en que Fiore pueda intervenir para encontrar una salida al conflicto.
“Conocemos su buen criterio, su equidad y su capacidad para interpretar el sentir de las comunidades y defender los valores democráticos”, sostuvo y agregó: “No vamos a mirar hacia otro lado cuando se vulneran los derechos de nuestros vecinos y de nuestros niños”.


