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Carolina Moisés consiguió el aval y quedó con el sello del PJ jujeño

El órgano partidario oficializó la lista encabezada por Carlos de Aparici y rechazó la nómina de Rubén Rivarola por incumplimientos reglamentarios. Aunque el sector desplazado apeló ante la Justicia Federal, la resolución fortalece el liderazgo provincial de la senadora nacional.

La Junta Electoral del Partido Justicialista de Jujuy oficializó la lista Generación Valiente, encabezada por el exdiputado nacional Carlos de Aparici y conducida políticamente por la senadora Carolina Moisés. La decisión dejó afuera de la competencia interna a la nómina Celeste y Blanca, liderada por el expresidente partidario Rubén Rivarola.

La determinación fue adoptada mediante la Resolución N° 22/2026, fechada el 12 de agosto, y representa un avance decisivo en el prolongado proceso de normalización del peronismo jujeño. Sin embargo, la disputa todavía no está completamente cerrada: el sector de Rivarola apeló ante la Justicia Federal y solicitó la suspensión del cronograma electoral previsto para el 30 de agosto. De no prosperar ese planteo, De Aparici asumirá formalmente la presidencia del PJ provincial, mientras que Moisés quedará al frente del Congreso Provincial, un órgano estratégico encargado de definir candidaturas, conformar alianzas y frentes electorales y designar a los apoderados partidarios.

Más de 300 modificaciones y una lista rechazada

La Junta Electoral sostuvo que la lista Celeste y Blanca no cumplió con los requisitos mínimos exigidos por la Carta Orgánica y el Reglamento Electoral del PJ jujeño. Según la resolución, entre la presentación original realizada el 30 de julio y la documentación entregada el 11 de agosto, el espacio encabezado por Rivarola introdujo más de 300 modificaciones. Entre las irregularidades mencionadas aparecen incorporaciones de candidatos, sustituciones completas, reconstrucción de nóminas y documentación presentada fuera de término.

Para el órgano partidario, esos movimientos excedieron una simple corrección de errores formales y constituyeron un intento de reconstruir la lista una vez vencido el plazo establecido para presentar candidaturas.

Desde Generación Valiente también habían denunciado la existencia de postulantes repetidos en diez localidades y más de 130 candidaturas duplicadas en distintos distritos. De Aparici cuestionó públicamente esas inconsistencias y señaló que entre los nombres observados aparecía incluso el apoderado de la lista rival.

El sector de Rivarola rechazó esos argumentos. En su apelación sostuvo que cumplió con el plazo concedido para corregir las observaciones y acusó a la Junta Electoral de utilizar criterios diferentes para evaluar ambas nóminas. También argumentó que las irregularidades localizadas en determinados departamentos no debían provocar el rechazo integral de la lista.

Ahora será la Justicia Federal la que deberá resolver si confirma la decisión partidaria o habilita alguna revisión del proceso electoral.

Una propuesta de unidad que no prosperó

Antes de la definición de las candidaturas, Carolina Moisés había intentado alcanzar un acuerdo que evitara una nueva fractura interna. La senadora propuso una conducción compartida y, en julio, decidió no postularse personalmente para la presidencia del PJ. En su lugar promovió la candidatura de Carlos de Aparici, una decisión que buscaba facilitar un entendimiento con el sector de Rivarola. Las negociaciones, sin embargo, no llegaron a buen puerto y la propuesta de unidad terminó descartada.

Con la oficialización de Generación Valiente, Moisés consiguió desplazar a la estructura que durante años controló el partido y consolidó un nuevo reparto del poder interno. De Aparici conducirá el Consejo Provincial, mientras la senadora controlará el Congreso partidario, desde donde tendrá una participación central en las decisiones electorales. “Pateamos el tablero del patriarcado peronista de Jujuy después de diez años de fracasos”, expresó Moisés luego de conocerse la resolución. También cuestionó los intentos de conducción externa y responsabilizó a La Cámpora por parte de las derrotas y divisiones atravesadas por el justicialismo provincial.

La parlamentaria mantiene desde hace tiempo un fuerte enfrentamiento con el sector que responde a Máximo Kirchner. También tomó distancia de Cristina Fernández de Kirchner, a quien definió como “parte del problema”, y rechazó cualquier intento de disciplinamiento interno. “Yo no le tengo miedo a La Cámpora, a mí no me domina el pensamiento único de nadie”, había advertido al marcar su posición dentro del peronismo.

El resultado también fortalece la proyección nacional de Carolina Moisés, quien preside el bloque Convicción Federal en el Senado y busca posicionarse como una representante de los intereses de las provincias del Norte Grande. Su crecimiento ocurre mientras el peronismo nacional intenta ordenar su estrategia para las elecciones presidenciales de 2027.

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