Por el femicidio en Metán, la familia de Cintia Díaz pide justicia
La comunidad de Metán continúa conmocionada por el femicidio de Cintia Díaz Orellana, la joven de 20 años que murió tras permanecer internada en grave estado por las lesiones sufridas durante el brutal ataque por el que está detenido su pareja, Gastón Ramírez, de 26 años.
Ramírez fue imputado por homicidio cuádruplemente agravado por alevosía, ensañamiento, el vínculo y violencia de género. Permanece detenido mientras avanza la investigación.
Los restos de Cintia fueron sepultados el lunes en el cementerio Del Carmen, donde familiares y allegados le dieron el último adiós.
En diálogo con El Vocero, sus padres, Flavia Noemí Díaz y Luis Alberto Orellana, expresaron el profundo dolor que atraviesan y reclamaron justicia.
Flavia aseguró que nunca advirtió situaciones de violencia en la pareja que hicieran prever el desenlace.
La madre de Cintia señala que la familia está desvastada “estamos tratando de tener un poco más de fuerza para darle el último adiós a mi hijita, pobrecita. No tenía esperanza de vida, tras ser brutalmente golpeada, lamentablemente. Se hizo lo de rutina, los médicos ayudaron, pero ya nos habían avisado que no iba a poder sobrevivir”,
“Ha sido muy sorpresivo todo esto. Nunca me hubiera imaginado que hubiera llegado hasta tal grado”, sostuvo.
La mujer consideró además que el ataque pudo haber sido premeditado y afirmó: “Nosotros pensamos que él ya tenía planeado todo esto. Nunca me hubiera imaginado que hubiera llegado hasta tal grado, porque él, aparentemente, ha ido con el fin de quitarle la vida desde que empezó el primer golpe hasta el último, porque él no dejó de golpearla hasta que ella se desvaneció”.
Por su parte, Luis, su padre, confirmó que la familia se presentó como querellante y que continuará acompañando el proceso judicial.
“Me mataron a mi hija, la dejaron tirada ahí como un perro, el asesino ese, y espero se haga justicia”, expresó.
El padre recordó además que la relación entre Cintia y Ramírez llevaba unos nueve meses y mencionó un episodio en el que el acusado le levantó la voz a la joven, aunque aseguró que ella nunca le manifestó que existieran problemas graves en la relación.
Mientras la investigación continúa, la familia de Cintia atraviesa el duelo y reclama justicia por la joven de 20 años que tenía un hijo pequeño de cuatro años.


