La Auditoría pidió observar cuentas del 2020 del municipio de Tartagal
El organismo detectó múltiples irregularidades y falta de documentación en la Cuenta General del Ejercicio 2020. El informe señala deficiencias en programas sociales, obras, registros contables y movimientos financieros. La resolución lleva la firma del nuevo titular de la Auditoría, Miguel Nanni.
La Auditoría General de Salta recomendó al Concejo Deliberante de Tartagal observar la Cuenta General del Ejercicio 2020, luego de detectar una serie de incumplimientos y deficiencias en la administración financiera del municipio durante ese período.
La decisión quedó establecida mediante la Resolución Conjunta N° 34, firmada por el actual presidente de la Auditoría General de Salta, Miguel Nanni, y otros integrantes del organismo. El informe advierte que durante 2020 no se habría llevado una contabilidad ordenada y que, en distintos casos, no se presentó documentación suficiente para respaldar gastos y movimientos de fondos.
La recomendación fue realizada en el marco de las atribuciones previstas por la Ley 7103 y deberá ser considerada por el Concejo Deliberante de Tartagal.
Entre las principales observaciones aparecen distintos programas y partidas cuyos gastos no pudieron ser verificados en su totalidad.
En el programa “Tartagal Trabaja”, por unos $20,3 millones, la Auditoría señaló la falta de documentación vinculada con los beneficiarios, cronogramas de tareas, altas y bajas, procesos de pago y actividades realizadas.
También se observaron $2,9 millones correspondientes a ayudas sociales, debido a la ausencia de reglamentación y comprobantes que permitieran determinar la trazabilidad y razonabilidad de los fondos entregados.
Otro de los puntos cuestionados corresponde a las obras de “Núcleos Húmedos”, por aproximadamente $14 millones, para las cuales no se habrían presentado legajos técnicos, contratos ni órdenes de pago suficientes.
La deuda financiera
El informe también menciona inconsistencias relacionadas con la deuda financiera, estimada en $26,7 millones, y la deuda social, de $17,2 millones, por la ausencia de registros auxiliares que permitieran justificar esos montos.
La Auditoría calificó como “inadecuado” el sistema de control interno municipal y señaló diversas deficiencias en los registros administrativos.
Entre ellas, mencionó la falta de libros vinculados con la clasificación presupuestaria, contrataciones y cajas chicas; ausencia de inventarios de bienes; carencia de libros contables auxiliares; falta de formalización de escalas salariales y registros bancarios incompletos.
Además, el organismo advirtió que la Municipalidad no presentó el Estado de Situación del Tesoro, un documento que permite conocer la disponibilidad de fondos y las obligaciones de corto plazo. También indicó que no se incorporó información correspondiente a la empresa municipal Tartagal Productiva S.E. y que no se respetaron adecuadamente las distintas etapas del gasto público: compromiso, devengado y pagado.
Ingresos sin incorporar al presupuesto
El informe contiene además 17 observaciones específicas sobre los registros contables. Entre ellas aparecen ingresos que no fueron incorporados al presupuesto y diferencias entre lo recaudado y lo asentado en los libros municipales.
La Auditoría identificó, por ejemplo, un excedente de recaudación de $6,18 millones que no habría sido incorporado al presupuesto. También señaló $8,83 millones correspondientes a la Tasa por Servicios Retributivos cobrada por EDESA que no fueron registrados en los libros municipales.
A esto se suma un monto de $562.233 correspondiente al Fondo de Asistencia Crítica, también observado por falta de registración.
En cuanto a la clasificación de fondos, el organismo detectó $23,2 millones asignados incorrectamente entre distintos programas de vivienda y $13,5 millones en anticipos financieros registrados como ingresos ordinarios, pese a que deberían considerarse deuda.
Asimismo, se detectó una diferencia de $2,37 millones en la Tasa de Actividades Varias entre los registros municipales y las planillas de cobranza.
Con este conjunto de observaciones, la Auditoría General de Salta aconsejó al Concejo Deliberante observar la Cuenta General del Ejercicio 2020.


