Revés ambiental para la Clínica Urkupiña de ATSA: la Municipalidad rechazó su auditoría
La Subsecretaría de Gestión Ambiental frenó la renovación del Certificado de Aptitud Ambiental Municipal a la Clínica Urkupiña por incumplimientos vinculados a los profesionales que elaboraron y firmaron el informe. La institución tendrá 15 días hábiles para regularizar la situación.
La Clínica Virgen de Urkupiña, vinculada a la Asociación de Trabajadores de la Sanidad (ATSA), recibió un revés administrativo luego de que la Municipalidad de Salta rechazara el Informe de Auditoría Ambiental y Social presentado para su establecimiento de calle Ameghino 1064, en barrio 20 de Febrero.
La decisión la tomó la Subsecretaría de Gestión Ambiental, a través de la Resolución N° 0606, firmada por el subsecretario Jorge Agustín Farfán, en el marco del legajo administrativo N° 45019.
El rechazo impide avanzar, por el momento, con la renovación del Certificado de Aptitud Ambiental Municipal (CAAM), requisito necesario para la habilitación y funcionamiento de actividades con impacto sanitario y ambiental.
Qué observó el Municipio
De acuerdo con los fundamentos de la resolución, el informe presentado por la Fundación Virgen de Urkupiña no cumplió con las exigencias establecidas por la Ordenanza N° 12.745, que regula el Procedimiento de Evaluación de Impacto Ambiental y Social (EIAS), y su Decreto Reglamentario N° 0416/2024.
El principal cuestionamiento está relacionado con los profesionales responsables de la auditoría.
La Municipalidad exigió que se presente un nuevo informe firmado por profesionales que acrediten su inscripción vigente en el Registro de Consultores/Evaluadores de la Secretaría de Medio Ambiente de la Provincia, además de contar con la matrícula profesional correspondiente.
También deberá garantizarse una integración interdisciplinaria del equipo, con un coordinador y especialistas cuyas competencias profesionales cubran las áreas evaluadas.
En caso de intervenir una firma consultora, la documentación deberá contar además con las firmas del responsable técnico, director técnico y apoderado legal, quienes deberán asumir responsabilidad por la información presentada.
Una actividad con impacto ambiental
La exigencia adquiere particular importancia por las características de la actividad desarrollada en la institución sanitaria.
La normativa municipal contempla controles periódicos para establecimientos que pueden generar residuos patogénicos y peligrosos, efluentes y otros elementos vinculados con la actividad sanitaria.
Los artículos 25 y 26 de la Ordenanza 12.745 establecen requisitos vinculados con la evaluación y renovación de la aptitud ambiental, con el objetivo de evitar que este tipo de actividades generen impactos sobre el ambiente o la salud pública.
Desde la autoridad ambiental remarcaron que las dependencias municipales no darán curso a auditorías que no cuenten con firmas autorizadas o cuyos autores excedan las competencias profesionales que corresponden a su formación.
La clínica tiene 15 días para regularizar
La resolución establece un plazo de 15 días hábiles para que la Fundación Virgen de Urkupiña regularice la documentación y presente una nueva auditoría ambiental actualizada.
En caso de que no cumpla dentro del plazo establecido, la Municipalidad advirtió que podrá avanzar con la aplicación de las sanciones correspondientes.
Además, la entidad fue notificada de que cuenta con cinco días hábiles para presentar recursos administrativos de aclaratoria o revocatoria, conforme a los artículos 195 y 197 de la Ordenanza N° 16.489.
Por ahora, la renovación del Certificado de Aptitud Ambiental Municipal queda supeditada a que la institución subsane las observaciones realizadas por la autoridad ambiental.
Una institución vinculada al gremialismo y la política salteña
El rechazo administrativo se produce en una institución con fuertes vínculos con el ámbito gremial y político de Salta.
La Clínica Virgen de Urkupiña pertenece a ATSA, organización sindical conducida históricamente por Eduardo Abel Ramos, exdiputado provincial y dirigente de extensa trayectoria en el sindicalismo de la provincia.
La institución también tiene entre sus autoridades al médico cardiólogo Bernardo Biella, quien actualmente se desempeña como diputado nacional por Salta.
En el ámbito político municipal también aparece Arnaldo Ramos, hijo del titular de ATSA y exconcejal capitalino, quien finalizó su mandato en diciembre de 2025 y posteriormente fue designado como director de Centros Vecinales de la Municipalidad de Salta.
Así, la observación ambiental alcanza a una institución con una fuerte presencia en los ámbitos sanitario, gremial y político de la provincia. El próximo paso quedará ahora en manos de la Fundación Virgen de Urkupiña, que deberá adecuar la auditoría a las exigencias legales para intentar destrabar la renovación de su certificado ambiental.


