Granja Tres Arroyos cerró sin aviso una planta histórica y denuncian que se retiró maquinaria y se vaciaron oficinas
Granja Tres Arroyos, la que supo ser la mayor avícola de la Argentina, suspendió este fin de semana las operaciones de su planta en Capitán Sarmiento, provincia de Buenos Aires, sin fecha de reanudación ni aviso previo al personal.
El documento oficial atribuyó la medida a “la falta de suministro eléctrico y a otras cuestiones operativas y productivas derivadas de circunstancias de fuerza mayor”. Sin embargo, fuentes con conocimiento de la situación de la empresa revelaron a Infobae un panorama más preocupante: las máquinas concesionadas —equipos alquilados a terceros, como zorras y sistemas de armado de cajas— ya no estaban en el establecimiento. “No quedó nada”, describió una de esas fuentes. A esto se suma que miembros del directorio también habrían vaciado sus oficinas y retirado sus pertenencias de los depósitos.
El cierre de Capitán Sarmiento es apenas el último eslabón de una crisis que lleva meses desmantelando la estructura productiva de la compañía. El proceso comenzó en diciembre de 2024, cuando la empresa solicitó ante la Secretaría de Trabajo la apertura de un Procedimiento Preventivo de Crisis que nunca se formalizó, pero que aceleró los recortes internos. Desde entonces cerró su planta de Tristán Suárez, con 200 desvinculaciones sobre 270 empleados, y anunció el cierre definitivo de la planta de Becar en Entre Ríos.
Los distintos conflictos
El mapa de conflictos se amplió en los últimos meses: la planta de Avex en Río Cuarto extendió lo que iba a ser una parada técnica de dos semanas hasta convertirla en un mes completo de paralización, afectando a 350 trabajadores. En agosto, la planta Pinazo en Pilar suspendió a la totalidad de su personal, la planta Wade II en Esteban Echeverría registró bloqueos por conflictos salariales, y la planta La China permanece cerrada desde fines de mayo.
A mediados de agosto, la empresa había desvinculado a 250 trabajadores de su planta de Concepción del Uruguay, sobre un total de 900 empleados, invocando “una grave disminución de trabajo no imputable a esta empleadora”. La Federación de Trabajadores de Industrias de la Alimentación repudió esos despidos y denunció un atraso de más de cinco quincenas de salarios.
En paralelo, Granja Tres Arroyos negocia con sus acreedores la reestructuración de una deuda de USD 350,9 millones, con quitas de hasta el 75% del capital adeudado y la venta de al menos cinco activos no estratégicos. La compañía, conducida por Joaquín De Grazia —nieto del fundador de la empresa— y con un 34% del capital en manos de la estadounidense Tyson Foods desde 2022, no respondió a los pedidos de consulta de Infobae. Los trabajadores, mientras tanto, temen que la firma no pueda afrontar el pago de las indemnizaciones correspondientes.
Fuente: Infobae




