Cuestionan la validez de cinco actas del Concejo de Tartagal y ponen bajo la lupa el Presupuesto 2026
El Concejo Deliberante de Tartagal realizó este martes un plenario para analizar cinco actas correspondientes al período 2025, elaboradas durante la presidencia de Armando Leguizamón. Los documentos forman parte de un grupo de nueve actas que no habían sido entregadas al finalizar aquella gestión y que ahora quedaron bajo revisión de los ediles.
La concejal Margarita Rauch cuestionó duramente el contenido de la documentación y sostuvo que existen diferencias entre lo escrito y lo que efectivamente ocurrió durante las sesiones.
“Las actas están falseadas, no corresponden a lo que fue realmente la sesión”, afirmó, al señalar que las discrepancias serían notorias. Las actas incorporadas al tratamiento fueron las N° 893, 894, 899, 903 y 904. Sin embargo, la discusión se concentró especialmente en las dos últimas, debido a las inconsistencias advertidas en su contenido.
El acta 903 corresponde a una sesión especial en la que se analizó la remoción de Leguizamón de la presidencia del cuerpo y la conformación de una comisión investigadora por presuntas irregularidades en el manejo de fondos. La 904, en tanto, está vinculada con el tratamiento del Presupuesto Municipal correspondiente al ejercicio 2026.
Este último documento generó especial preocupación, ya que Rauch advirtió que la falta de aprobación del acta podría generar cuestionamientos sobre la validez del presupuesto vigente. A esto se suma la ausencia de un Boletín Oficial municipal, otro de los puntos que permanece en discusión dentro del Concejo.
Antes de avanzar con el tratamiento, la edil también reclamó precisiones sobre las transmisiones y desgrabaciones de las sesiones, material que constituye un respaldo para la elaboración de las actas. Según explicó, durante ese período el área encargada de las desgrabaciones contaba con tres trabajadores, pero disponía solamente de una computadora para realizar la tarea.
Rauch atribuyó las presuntas adulteraciones al entonces secretario legislativo, José Romero, y sostuvo que no corresponde modificar documentos que deberían reproducir fielmente lo sucedido en el recinto. “No se puede modificar lo que está puesto”, manifestó.
El plenario también permitió abordar el atraso en la documentación del cuerpo legislativo. Actualmente existen 27 actas pendientes de presentación. Frente a esta situación, los concejales resolvieron avanzar con la revisión y elevación de las actas faltantes, incorporando las correcciones que correspondan.



