El sábado a las 17:00 se recibía el llamado de emergencia alertando por la muerte de José Gómez, quien estaba en Olavarría al 100, el lugar donde vivía; mientras que ayer a las 6 de la mañana se daba cuenta del hallazgo de una de policía con una grave herida, que al llegar al hospital sus signos vitales se fueron apagando.
Desde mayo hasta ayer, fueron cinco las muertes de policías en la provincia. Las muertes ocurrieron bajo circunstancias diferentes y varias de ellas son investigadas por la Justicia.
Entre los casos hay efectivos hallados sin vida con heridas de arma de fuego, una muerte durante una prueba física y otros episodios aún bajo investigación.
La Policía de Salta atraviesa un período de particular conmoción luego de las muertes de efectivos registradas en los últimos meses.
Al menos cinco integrantes de la fuerza fallecieron en circunstancias diferentes, varias de ellas todavía bajo investigación judicial.
El caso más reciente ocurrió este 21 de septiembre, cuando una agente policial ingresó de urgencia al Hospital San Bernardo luego de sufrir una herida de arma de fuego en un domicilio del barrio Fraternidad.
Finalmente murió y la Justicia inició las actuaciones para establecer cómo ocurrió el hecho.
Un día y medio antes, el 19 de septiembre, el sargento ayudante José Miguel Gómez fue encontrado sin vida en una vivienda de calle Olavarría, inquilinato en el que vivía.
El efectivo presentaba heridas de arma de fuego y la investigación quedó en manos de la Justicia.
La seguidilla había comenzado meses atrás.
El 26 de junio, un sargento de 43 años murió luego de sufrir una descompensación cardíaca mientras realizaba las pruebas físicas obligatorias correspondientes al curso de ascenso en la Escuela de Suboficiales.
El 22 de junio, en tanto, un joven agente de 25 años, oriundo de Iruya y perteneciente a la División de Seguridad Urbana, fue encontrado muerto en su vivienda de Villa María Esther después de no presentarse a trabajar.
El antecedente más antiguo de esta serie se registró el 26 de mayo, cuando un efectivo policial fue hallado sin vida en el barrio Roberto Romero tras recibir un disparo.
El episodio también dejó a otras dos personas heridas y generó una investigación para determinar qué ocurrió.
Los cinco casos presentan características diferentes y, en varios de ellos, todavía resta determinar con precisión las circunstancias de las muertes.
La Unidad de Graves Atentados contra las Personas interviene en distintas investigaciones para establecer si se trató de hechos delictivos, accidentes u otras circunstancias.
La sucesión de casos volvió a poner bajo la lupa la situación de los integrantes de la fuerza y generó preocupación dentro de la institución, mientras las investigaciones judiciales avanzan para esclarecer cada una de las muertes.
Como se sabe, el protocolo se sigue, según está planteado, sea una muerte autoinfligida o violenta, mientras se avanza en la investigación.
Desde Bienestar Policia no se da ninguna información en relación a si se trataba de personal que mostraba alguna dificultad personal.


