El tercer y último partido amistoso internacional de la Selección Argentina en esta fecha FIFA de octubre quedará en la historia por haber involucrado la despedida del gran capitán argentino, Lionel Messi.
En su partido 208 con la Albiceleste, Argentina venció a Benín por 3-0. Y como era de esperar todo giró en torno al él. El Monumental estuvo a pleno de hinchas de la Selección que no se cansaron de corear cuantas veces pudo su nombre. A los 10 minutos, sucedió lo que muchos imaginaban y se paró el partido para el primer reconocimiento generalizado. A los 23 minutos, Leo tuvo su primera oportunidad clara para anotar después de una asistencia de Rodrigo De Paul. El capitán argentino llegó exigido a puntear la pelota en el área chica y no pudo anotar. Tres minutos después el arquero Marcel Dandjinou, tuvo una gran intervención al sacarle a Messi un remate sobre su palo derecho. Nuevamente fue “Lio” quien estuvo muy cerca de quebrar el 0-0. Sobre los 32 minutos, Lautaro Martínez lo asistió con el revés del pie derecho y el remate exigido del “10” pasó al lado del palo. Argentina fue quien marcó el ritmo en la primera etapa, pero los goles llegarían en el complemento.
El partido se abrió a los 3 minutos con un tiro de esquina de Messi que Nicolás Otamendi aprovechó en el área chica para poner el 1-0. El segundo tanto llegó con una genial definición del “heredero” Nico Paz. Fue una definición prácticamente a lo Messi. Y por fin, llegó el esperado gol del mejor jugador del mundo. Agustín Giay recibió una clara falta en el área y el juez chileno Fernando Véjar marcó el penal y Messi marcó para despedirse como merecía.
Fue de penal y no de jugada
Durante el partido hubo varias jugadas que hicieron que Messi se lamentara por no haber podido convertir el gol de jugada como anhelaba.
Pero en el segundo tiempo hubo dos que no pasaron desapercibidas. La primera fue increíble y le sacó un clásico insulto muy argentino. Una asistencia perfecta de Nico González le quedó para la derecha y Messi definió al lado del palo. La segunda se la sacó el arquero africano y luego la pelota dio en el poste.

Lio Messi brindó un discurso a corazón abierto.
El fin de una era llena de alegrías que duró 21 años
Uno de los picos de mayor emoción en el estadio se generó cuando la artista Soledad le dedicó a Lionel Messi la interpretación del tema “Brindis”.
La Sole, mientras cantaba se fue acercando hacia el mediocampo donde estaba Messi junto a todo el plantel y llegó a ubicarse en el círculo central frente a él para terminar de entonar las últimas estrofas, con un público fervoroso por todo lo que venía viviendo.
“Por esos días por venir, por este brindis para mí, por regalarle la intuición al alma mía, porque los días se nos van, quiero cantar hasta el final, por otra noche como esta doy mi vida”.
Antes hubo un juego de luces en el cielo que construyó varias imágenes, hasta un desentonado auspicio publicitario, y que terminó con la frase “Gracias Leo”.
Seguidamente, llegaron las palabras de un de Messi inspirado, que habló más de lo normal y que terminó de redondear una despedida memorable del eterno capitán.
Fue realmente conmovedor ver el abrazo de Leo junto a Antonella y sus hijos, como así también el llanto de Lionel Scaloni y el de Enzo Fernández.
La fiesta de despedida tenía algo más preparado para el cierre. Los músicos de “Un poco de ruido” se encargaron del cierre y de a poco comenzó el retiro al vestuario. Así, de esta manera concluyó una era que duró 21 años, 1 mes y 19 días y que nos dio tantas alegrías.
Distinción de la UBA para el “10”
Antes de su partido despedida, Messi recibió el doctorado honoris causa de la UBA, en un acto realizado en el mismo predio de la AFA en Ezeiza.
El “10” fue distinguido con el máximo reconocimiento por el rector y vicerrector del establecimiento educativo. “Es un orgullo y en un día muy especial. Estoy tranquilo, pero a medida que se acerca el momento se va complicando un poquito más”, afirmó La Pulga.


