Ruta 9/34: el cobro del peaje llegó antes que las obras anunciadas
Circular por la Ruta Nacional 9/34 sigue siendo un desafío para quienes transitan habitualmente por el sur de Salta, pero ahora tiene un costo adicional: la nueva concesionaria comenzó a cobrar peaje mientras buena parte del corredor todavía espera las reparaciones necesarias para garantizar condiciones adecuadas de circulación.
El tramo comprendido entre Metán y Rosario de la Frontera concentra algunas de las mayores dificultades, con sectores tan deteriorados que obligan a reducir drásticamente la velocidad y realizar maniobras para esquivar los pozos.
La situación fue reconocida por Mariano Bradanini, responsable de Prensa de AUNOA, durante una entrevista concedida a Expresión del Sur, en la que confirmó que las intervenciones más complejas no tendrán una solución inmediata.
La empresa inició sus operaciones el 7 de octubre y, desde entonces, el cobro se mantiene vigente, independientemente del estado de la calzada. “El peaje se cobra desde el día 7, desde el primer día, nunca se dejó de cobrar”, afirmó el vocero, al desmentir las versiones que vinculaban el inicio de la recaudación con la finalización de las primeras obras.
La aclaración expone uno de los principales cuestionamientos que atraviesa la nueva etapa del corredor nacional: los usuarios comenzaron a pagar por una infraestructura cuya recuperación todavía está pendiente, mientras la concesionaria cuenta con plazos contractuales para ejecutar las mejoras comprometidas.
Catorce kilómetros que pueden demandar una hora y media
El deterioro entre Metán y Rosario de la Frontera es de tal magnitud que el propio representante de la concesionaria relató haber demorado una hora y media para recorrer apenas 14 kilómetros. La experiencia ilustra las dificultades de un trayecto utilizado por trabajadores, transportistas, productores y familias que necesitan trasladarse entre localidades del sur provincial. “Es un trabajo a mediano plazo porque lo justifica, es un sector que está muy deteriorado”, reconoció Bradanini.
Según explicó, las primeras tareas se concentran en bacheos de emergencia sobre distintos puntos del corredor, especialmente donde las roturas representan riesgos inmediatos para los vehículos. Los pozos pueden provocar daños en los neumáticos, pero también obligan a maniobras bruscas que incrementan las posibilidades de despistes y siniestros viales.
El representante de AUNOA sostuvo que las intervenciones requieren trabajos que van más allá de cubrir superficialmente los agujeros. En determinados sectores, es necesario demoler el asfalto deteriorado y reconstruir desde las capas inferiores para evitar que las reparaciones vuelvan a fracasar pocos meses después.
La proximidad de la temporada de lluvias agrega una dificultad a un cronograma que todavía no ofrece una fecha concreta para la recuperación integral del tramo.
Para aumentar la tarifa, primero deberán mejorar la ruta
Bradanini explicó que el contrato establece distintas etapas de ejecución y que la habilitación de nuevas estaciones de peaje, junto con la aplicación de la tarifa ofrecida durante la licitación, depende de avances verificables en las obras. Según indicó, la concesionaria deberá completar trabajos de puesta en valor sobre aproximadamente el 70% del corredor y obtener la correspondiente certificación de Vialidad Nacional antes de avanzar hacia esa instancia.
La tarifa de oferta mencionada por el vocero fue de $2.760 por estación, aunque aclaró que se trata de un valor correspondiente a la propuesta de licitación y no del precio vigente. “La empresa, que es una empresa que como tal nace para poder generar ganancias, tiene que cumplir para poder cobrar la tarifa necesaria”, sostuvo. De esta manera, la concesionaria reconoce que su capacidad de incrementar los ingresos previstos está vinculada al cumplimiento de obligaciones contractuales. Sin embargo, esa condición no impide que continúe recaudando durante la etapa inicial de reparaciones.
Pagar con tarjeta o QR cuesta el doble
Otro de los cambios que impacta directamente sobre los usuarios es la eliminación del efectivo como medio de pago. Las alternativas disponibles incluyen TelePASE, tarjetas de crédito y débito, códigos QR y dispositivos móviles con tecnología NFC. Pero no todas tienen el mismo costo. “El pago manual electrónico vale el doble de lo que es el TelePASE”, confirmó Bradanini.
La diferencia tarifaria, según explicó, apunta a promover la utilización del sistema automático, que requiere una etiqueta instalada en el parabrisas y asociada a un medio de pago.
La modalidad plantea un costo mayor para quienes no cuentan con el dispositivo, incluidos conductores que utilizan el corredor ocasionalmente y deben recurrir a los medios electrónicos manuales.
La posibilidad de incorporar nuevas estaciones de peaje también genera incertidumbre entre quienes se trasladan desde Metán, El Quebrachal o Joaquín V. González hacia Salta capital.
Ante la consulta sobre la eventual acumulación de pagos en un mismo recorrido, el vocero indicó que se trabaja en un mecanismo que permita vincular los pasos por estaciones cercanas y evitar cobros sucesivos. No obstante, admitió que el esquema todavía no estaba completamente definido. “Hoy no te lo puedo brindar el 100% porque se está terminando de definir”, respondió.
La ausencia de precisiones deja abierta una cuestión importante para quienes utilizan diariamente la ruta, especialmente en una región donde los desplazamientos por motivos laborales, comerciales, educativos y sanitarios forman parte de la vida cotidiana.



