Salta

Comerciantes de frontera cuestionan las nuevas medidas de ARCA y piden seis meses para adecuarse

Comerciantes y exportadores de la frontera entre Argentina y Bolivia expresaron su preocupación por las nuevas disposiciones implementadas por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), particularmente por las restricciones vinculadas al ingreso de harina en bolsas de 25 kilos.

Manuel Pieve, comerciante exportador de la zona, explicó que el sector se encontró con las nuevas condiciones prácticamente de un día para otro. Según relató en diálogo con VideoTar, los cambios fueron comunicados el viernes y comenzaron a aplicarse desde el sábado.

“Nos avisaron el viernes que el sábado no salía más”, sostuvo Pieve, quien remarcó que los comerciantes tienen mercadería almacenada y necesitan tiempo para adecuarse a las nuevas exigencias.

El problema con las bolsas de 25 kilos

De acuerdo con el comerciante, la principal dificultad está relacionada con la comercialización de harina en bolsas de 25 kilos. La nueva disposición establece un límite de hasta 10 kilos para este tipo de operaciones, por lo que las bolsas de mayor tamaño ya no podrían cruzar de la misma manera por el paso fronterizo.

“Lo que estamos vendiendo es harina en bolsa de 25 kilos y ese sería el detonante que nosotros estamos pidiendo ahora: seis meses para que nos dejen adecuarnos a esto nuevo, porque tenemos los galpones llenos de harina”, explicó.

Pieve señaló que el sector no cuestiona necesariamente la necesidad de adecuarse a las nuevas condiciones, sino la falta de un período de transición.

“Estamos diciendo que es una locura de un día para otro cortar todo de esta manera”, afirmó.

La alternativa sería comenzar a fraccionar la mercadería en paquetes que no superen los 10 kilos. Sin embargo, esto implica reorganizar el esquema de comercialización, adquirir nuevos envases y modificar la logística de los productos que actualmente se encuentran almacenados.

Reclaman mayor claridad sobre los controles

Otro de los puntos que genera incertidumbre es la aplicación concreta de las nuevas reglas. Pieve aseguró que los comerciantes mantuvieron reuniones con autoridades aduaneras, pero que todavía existen dudas sobre cómo se implementarán las disposiciones.

“Fuimos a hablar, tuvimos reuniones permanentes con la Aduana. Nos tratan muy bien, tenemos muy buena relación, pero no tienen nada reglamentado. La comunicación esta no está reglamentada”, afirmó.

Según explicó, tampoco está claro cómo se aplicará el límite de los 150 dólares y qué criterios se utilizarán para determinar el volumen de mercadería que puede transportar cada trabajador.

“Es muy ambiguo”, resumió.

Actualmente, indicó, se permite el paso de mercadería de hasta 10 kilos mediante permisos especiales, mientras que las bolsas de 25 kilos quedaron fuera de la operatoria habitual.

Una harina más barata para los consumidores

Pieve también defendió la comercialización de harina en bolsas de 25 kilos y explicó que este formato permite reducir considerablemente el precio final para los consumidores.

Según sostuvo, la diferencia se debe principalmente al costo de los envases. Una bolsa de mayor tamaño puede representar un ahorro cercano al 35% frente a la compra de paquetes individuales de menor peso.

“La gente acá no le sobra la plata”, planteó el comerciante, quien remarcó que el sistema permite acceder a un producto más económico.

En ese sentido, consideró que las nuevas restricciones no solo afectan a los comerciantes y trabajadores de frontera, sino también a los consumidores que recurren a este tipo de mercadería por su menor costo.

Piden una transición de seis meses

Frente al escenario planteado por ARCA, los comerciantes presentaron un pedido para contar con un período de transición de seis meses.

Pieve explicó que el objetivo es poder vender el stock existente, reorganizar la logística y adaptar los envases y mecanismos de comercialización a las nuevas exigencias.

“Después ya veremos cómo nos adecuamos, pero por lo menos que nos den seis meses para que esto no se pare”, manifestó.

El planteo también fue llevado a una reunión realizada en Salta entre representantes del sector, cámaras empresariales y autoridades del Gobierno provincial. Allí, según Pieve, hubo receptividad al reclamo.

El comerciante advirtió que una interrupción abrupta de la actividad tendría consecuencias económicas y laborales en una zona donde el intercambio fronterizo representa una fuente de ingresos para numerosas familias.

“Estamos en una situación, todo el país está en una situación complicada laboral, el dinero no alcanza para llegar a fin de mes y, encima, hacer este parate”, concluyó.

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