Frontera: Zigarán afirmó que la medida de ARCA es “retrógrada” y propicia el contrabando
El interventor de Aguas Blancas defendió el amparo presentado contra la nueva normativa de ARCA. Advirtió que las restricciones sobre el traslado de mercadería pueden afectar al comercio fronterizo y empujar a trabajadores hacia el contrabando.
El interventor de Aguas Blancas, Adrián Zigarán, cuestionó la nueva normativa de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) que modificó el régimen de comercio en zonas fronterizas. En una entrevista con Fenómeno Barrial, sostuvo que la medida no contempla la realidad económica y social de las localidades de frontera y confirmó que el municipio recurrió a la Justicia.
El planteo busca suspender la aplicación de las nuevas restricciones y recuperar, de manera provisoria, el régimen que estaba vigente desde 1986. La presentación fue sorteada y quedó radicada en el Juzgado Federal N° 2.
Zigarán sostuvo que la resolución es “retrógrada” y cuestionó que se aplique una misma normativa a regiones con dinámicas comerciales diferentes.
“Tenemos un presidente que habla del libre comercio. Sin embargo, esta resolución tiende a influir en el tema del comercio de frontera”, afirmó.
Cuestionan el límite de 10 kilos
Uno de los principales puntos cuestionados por el interventor es la restricción que impide el traslado hacia Bolivia de determinados productos y limita el peso de los paquetes.
Según explicó, la normativa prohíbe la salida de trigo, maíz y soja y establece restricciones para paquetes de 10 kilos o más. Esto alcanzaría a productos de uso habitual en el comercio fronterizo, como harina, azúcar, arroz y alimento para mascotas.
“Un paquete de 25 o 50 kilos de harina, azúcar, arroz o alimento para mascotas ya no se podrá vender hacia Bolivia porque excede el paquete de 10 kilos”, señaló Zigarán.
Para el interventor, estas disposiciones pueden tener un efecto contrario al buscado por el organismo nacional. Consideró que, en lugar de ordenar la actividad comercial, podrían desplazarla hacia circuitos informales.
“Si vos rompés el comercio, a nosotros nos toca con Bolivia. Se va a producir que van a pasar todos al contrabando”, advirtió.
El impacto sobre los municipios de frontera
Zigarán también puso el foco en el impacto que tendría una caída de la actividad comercial sobre las localidades fronterizas.
Según explicó, el movimiento de mercaderías genera ingresos para distintos niveles del Estado y forma parte de la economía cotidiana de los municipios de frontera.
En ese sentido, cuestionó que se pretenda modificar un régimen con décadas de vigencia sin contemplar las particularidades de las zonas fronterizas.
“Lo único que están haciendo es perjudicar a todo el municipio de frontera, que es un amortiguador social”, afirmó.
El interventor planteó además que el problema no debería abordarse únicamente desde las restricciones. Propuso discutir una actualización integral de las normas y establecer mecanismos que permitan ordenar el comercio sin afectar las fuentes de ingreso de las familias de la región.
Pidió una discusión binacional
Zigarán sostuvo que existen diferencias importantes entre los sistemas que aplican Argentina y Bolivia en los pasos fronterizos.
Como ejemplo, mencionó el caso de Aguas Blancas y Bermejo. Según explicó, mientras existe un importante movimiento de compradores argentinos hacia Bolivia, las condiciones para que ciudadanos bolivianos ingresen a comprar mercadería en Aguas Blancas son más restrictivas.
“Es la misma provincia, es el mismo país, la misma frontera. ¿Cómo puede ser que Salvador Mazza tenga un sistema aduanero distinto al sistema aduanero que aplican en Bermejo?”, cuestionó.
Por ese motivo, consideró necesario avanzar en una instancia de diálogo entre ambos países.
“Bienvenido sea que se cree alguna comisión binacional y empecemos a solucionar los temas, no a restringir”, sostuvo.
También planteó la necesidad de revisar el funcionamiento de las chalanas que conectan Aguas Blancas con Bermejo y otros aspectos vinculados al tránsito fronterizo.
“El bagayeo no puede ser la única salida”
Durante la entrevista, Zigarán también habló sobre la situación laboral de los jóvenes de Aguas Blancas y la dependencia de la actividad fronteriza.
Sostuvo que muchos estudiantes que terminan la escuela secundaria no encuentran alternativas laborales y terminan incorporándose al traslado de mercadería.
En ese sentido, consideró necesario generar nuevas fuentes de empleo en las zonas fronterizas y propuso promover la instalación de industrias fuera de los grandes centros urbanos.
“El chico que se recibe en Aguas Blancas, si su papá no le puede pagar una universidad, pasa al bagayeo”, afirmó.
Para Zigarán, la discusión sobre el régimen fronterizo no debería limitarse a controles aduaneros. También debería incluir políticas de desarrollo y empleo que permitan generar alternativas económicas para quienes actualmente dependen de esa actividad.


