Un avión privado en Puerto Iguazú, bajo la lupa por el posible viaje de Flávio Bolsonaro desde la Argentina
Una aeronave que llegó de Buenos Aires con plan de vuelo a Miami permanece demorada en el aeropuerto misionero, según medios locales. Las versiones indican que trasladaría Flávio Bolsonaro, que denunció tener prohibido salir de Brasil.
Un Gulfstream G400 matrícula LV-JQW, de la empresa argentina Baires Fly S.A., quedó en el centro de la escena regional en el Aeropuerto Internacional Mayor Carlos Eduardo Krause, de Puerto Iguazú. Según Infobae, el avión debía partir a las 02:00 de este martes rumbo a Estados Unidos, y circulan versiones de que llevaría al senador brasileño Flávio Bolsonaro, quien habría cruzado la frontera hacia Misiones con su documento nacional de identidad.
La aeronave llegó a Puerto Iguazú desde Buenos Aires, según registros de FlightRadar. Infobae accedió a información según la cual la compañía solicitó los trámites de Aduana y Migraciones para cuatro pasajeros y tres tripulantes.
El avión fue fabricado en 2004, tiene 14 asientos, dos motores Rolls-Royce Tay y una autonomía estimada de entre 7.000 y 7.800 kilómetros, suficiente para un vuelo hacia Estados Unidos.
Está registrado en la Argentina desde el 25 de septiembre de 2020 a nombre de Baires Fly S.A., cuyo presidente es Luis Grande; María Belén Grande Ratti figura como vicepresidenta y María Florencia Grande Ratti como directora suplente. Antes había usado matrículas de Estados Unidos y México.
Misiones Online informó, citando fuentes aeroportuarias, que la aeronave aún no obtuvo el permiso de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) para despegar.
Según ese medio, el hecho desató una fuerte discusión entre el comandante y los inspectores del organismo, que habrían mantenido la orden de no liberar la pista hasta que se subsanen los requisitos formales y normativos del trayecto internacional.
El contexto en Brasil
El posible viaje se conoce después de que Flávio Bolsonaro denunciara que agentes de la Policía Federal lo abordaron al salir de la casa de su padre, en Brasilia, para exigirle la entrega de sus pasaportes y comunicarle la prohibición de salir del país. Atribuyó la decisión al juez del Supremo Tribunal Federal Alexandre de Moraes. “Voy a entregar mis pasaportes y voy a defenderme de esta aberración”, dijo en un video, y calificó la medida de intento de intimidarlo.
La restricción estaría vinculada con una investigación por presunto blanqueo de capitales sobre sus relaciones con el abogado Willer Tomaz, también objeto de pesquisas por movimientos de fondos en el sector de las apuestas. El senador es investigado además por sospechas de corrupción y lavado de dinero ligadas a la financiación de la película sobre su padre, Dark Horse. Niega irregularidades en ambos casos.
Según su versión, la resolución se adoptó el domingo por la noche, tras su derrota ante Lula da Silva, y se basó en comentarios de su hermano Eduardo, radicado en Estados Unidos, sobre la posibilidad de que Flávio dejara el país si perdía. “Yo nunca dije eso”, respondió.


