País

Frío saludo entre Sánchez y Milei en la Cumbre Iberoamericana de Madrid

El presidente argentino y el jefe del Gobierno español se limitaron a un apretón de manos y luego intercambiaron referencias veladas en sus discursos. Milei sostuvo que “el socialismo es fascista en política”.

Pedro Sánchez y Javier Milei se saludaron este jueves en Madrid con motivo de la XXX Cumbre Iberoamericana, un encuentro que generaba expectativa por las marcadas diferencias entre ambos. Milei comenzó la jornada con Felipe VI, con quien se mostró efusivo y cercano. Cuando llegó Sánchez, se limitaron a un frío y rápido apretón de manos, mirándose serios. En sus discursos posteriores, no perdieron ocasión de hacer alusiones veladas el uno al otro.

Con el rey al frente y ante representantes de las 22 delegaciones, Sánchez llamó a mantener el diálogo y a “pensar en grande” en lugar de “refugiarse en las diferencias”. Planteó “diálogo frente a imposición, cooperación frente a división y paz frente a violencia”, y animó a influir en las grandes transformaciones de la época en lugar de limitarse a observarlas. Habló con semblante serio, en días complejos para su Gobierno tras la tragedia ferroviaria de Urda y la dimisión de Óscar Puente. Mientras tanto, la UCO registraba instalaciones de Adif y detenía a quien fue chófer de Sánchez durante las primarias del PSOE de 2017.

Palabras de Milei

Milei, por su parte, sostuvo que “el socialismo es fascista en política y el fascismo es socialista en economía”. Según dijo, ambas doctrinas concentran en una minoría el control de las decisiones individuales y convierten la dependencia económica en instrumento de dominación política, además de compartir “el odio por el libre mercado”.

Asimismo, afirmó que hay regímenes que invocan los derechos humanos mientras encarcelan disidentes y silencian a la prensa, y elogió a los gobiernos de Chile, Colombia y Perú por impulsar una “rebelión democrática”. Celebró que “el espíritu liberal sigue vivo” y que la Argentina demuestra que el avance es posible.

Una visita con antecedentes

Milei regresó a España apenas dos semanas después de su viaje del 21 de octubre, cuando llamó “impresentable dictador” a Sánchez y fue recibido por una lona del PSOE que decía sentirse orgulloso de ser “zurdo”. Aterrizó en Madrid el miércoles, pero no se mostró hasta el jueves: se ausentó de la ceremonia inaugural en el Teatro Real y de la cena en el Palacio Real, ya que se encontraba con Santiago Abascal, líder de Vox.

Diez de los 22 países estuvieron representados por sus presidentes, entre ellos Chile, por José Antonio Kast, a quien Isabel Díaz Ayuso reconoció con la medalla internacional de la Comunidad de Madrid. Faltaron Lula da Silva, Claudia Sheinbaum y Delcy Rodríguez, entre otros.

Fuente: Infobae

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