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Ahora, luego del recambio sanitario, cómo sigue el Hospital de Colonia Santa Rosa

La crisis sanitaria en Colonia Santa Rosa dejó de ser un malestar de unos pocos para convertirse en un conflicto político, social y sanitario de primer orden. Marchas consecutivas, un petitorio vecinal, denuncias por atención deficiente y una muerte bajo investigación empujaron al Ministerio de Salud de la Provincia a intervenir el Hospital Elías Anna y ordenar un recambio urgente de autoridades.

El mensaje fue claro: la situación desbordó los márgenes de lo tolerable y actualmente se desconoce si este recambio administrativo alcanza para mitigar la situación en la zona.

La puesta en funciones de las nuevas autoridades no fue un acto más de la agenda sanitaria. Estuvo atravesada por la presión social y por una crisis que expuso falencias acumuladas durante años.

En representación del ministro Federico Mangione, el subsecretario de Gestión de Salud, Luciano Giasso llegó a Colonia Santa Rosa para oficializar el cambio de conducción, una decisión que ya había sido anticipada tras una recorrida ministerial en medio del conflicto. “Estamos aplicando sanciones y tomando medidas frente a las irregularidades detectadas”, sostuvo Giasso, reconociendo implícitamente que los reclamos vecinales tenían sustento y que el funcionamiento del hospital estaba lejos de los estándares mínimos que exige la salud pública.

Nuevas autoridades, un desafío

El Ministerio confirmó la designación de Caroline Carvalho como nueva gerenta general y de Carlos Daniel López como gerente de Atención a la Persona. Dos profesionales jóvenes, con residencia en la localidad, que asumen en un contexto de fuerte desgaste institucional y desconfianza social.

Desde la nueva conducción fueron prudentes, pero firmes: reconocieron que el escenario es complejo y que el primer objetivo será garantizar una atención digna y reconstruir el vínculo médico–paciente. “Sabemos que no es un trabajo fácil, pero queremos garantizar una buena atención y una salud digna para los vecinos”, señalaron. El énfasis estuvo puesto en conceptos que hoy parecen obvios, pero que en Colonia Santa Rosa se volvieron demanda urgente: presencia médica, escucha, respeto y compromiso cotidiano del personal de salud.

El intendente Juan Navarro fue explícito al reconocer el rol de la comunidad en este giro institucional. Definió el recambio como “un logro importante de los vecinos”, producto de las movilizaciones y del petitorio presentado en los últimos días.

No es un dato menor: el cambio no nació de una auditoría silenciosa ni de una reestructuración interna planificada, sino de la presión social ejercida en la calle, con marchas, pancartas y reclamos sostenidos. Un síntoma de un Estado que reacciona más por crisis que por prevención.

El caso Baculoff y una investigación que recién empieza

El punto de quiebre fue la muerte de Jorge Baculoff, un caso que generó conmoción y encendió la bronca colectiva. Según relataron familiares y vecinos, el joven habría permanecido más de 40 minutos en observación sin ser atendido por un médico.

Le entregaron una botella con una especie de suero y, cansado de esperar, decidió retirarse. No llegó a la esquina.

El diputado provincial Fabián Valenzuela confirmó que el médico Doctor Martínez fue desafectado del hospital, se le inició un sumario administrativo y fue trasladado al hospital de Hipólito Yrigoyen mientras avanza la investigación, que podría derivar incluso en la cesantía de la salud pública. Valenzuela fue categórico: la investigación no se limitará a una sola persona y alcanzará a todos los posibles responsables, tanto en el plano administrativo como judicial. Una definición clave para una comunidad que exige responsabilidades reales y no chivos expiatorios.

Marchas y una bronca que lejos está de ser nueva

Mientras las autoridades anunciaban cambios, la calle seguía hablando. Colonia Santa Rosa vivió el segundo día consecutivo de marchas, con reclamos que van mucho más allá de un caso puntual. Falta de médicos, escasez de ambulancias, demoras eternas y atención deficiente forman parte de un diagnóstico que los vecinos repiten desde hace años. “Cambian los ministros, cambian los gerentes, pero el hospital sigue igual o peor”, fue una de las frases más escuchadas durante las movilizaciones.

La sensación de abandono y de promesas incumplidas alimenta una tensión que no se disipa con anuncios, sino con hechos concretos y sostenidos en el tiempo. Los manifestantes aseguran que el caso Baculoff no sería un hecho aislado y denuncian situaciones similares que nunca llegaron a visibilizarse. Por eso, advierten que las protestas continuarán hasta obtener respuestas reales.

La nueva gerente general es médica, graduada en la Universidad Barceló, en La Rioja y tiene posgrado en Medicina Familiar y Comunitaria. Se desempeñó como profesional en el servicio de emergencias del hospital de Pichanal y en clínicas privadas de Orán.

Además, trabajó en el proyecto “Mais Médicos Pelo Brasil”, en San Pablo. Se trata de una iniciativa del Gobierno brasileño para acercar médicos a regiones con escasez de profesionales con foco en la atención primaria.

Sobre el hospital

La institución sanitaria tiene bajo su responsabilidad a 20 mil habitantes. Tiene 5 puestos sanitarios en La Misión, Las Palmeras, 20 de Junio, Virgen del Valle y Manero; un centro de salud en “El Milagro”.

El hospital base es un establecimiento de segundo nivel de complejidad. Cuenta con los servicios de clínica médica, laboratorio, nutrición, rayos x, farmacia, enfermería y atención primaria de la salud. Participaron en la asunción de los nuevos gerentes, el intendente municipal Juan Navarro; el diputado provincial Fabián Valenzuela; y los gerentes generales de los hospitales de Orán, Silvia Gutiérrez, y de Pichanal, Facundo Orozco.

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