Alerta máxima en el norte salteño por riesgo de desbordes del Río Pilcomayo
La crecida del río Pilcomayo volvió a encender las alarmas en el norte de la provincia de Salta y mantiene en vilo a comunidades que habitan en la zona y organismos de emergencia.
Entre la noche del miércoles y la madrugada del jueves, el caudal del río registró un incremento significativo que ya provoca anegamientos, daños en infraestructura y una situación crítica para al menos 60 familias de la comunidad wichí en la zona de Misión Km II, en cercanías de Misión La Paz.
Según los registros oficiales, el Pilcomayo alcanzó los 3,60 metros en el punto de medición de la bomba en Villa Montes, Bolivia, durante la madrugada del jueves. Si bien hacia las 8.15 el nivel descendió levemente a 3,50 metros, los sistemas de monitoreo mantienen la vigilancia permanente ante la posibilidad de nuevos picos y desbordes, especialmente en los sectores más bajos de la cuenca.
Los reportes técnicos indican que la ola de calor que afecta a la región podría reducir la probabilidad de lluvias en la cuenca alta, favoreciendo una baja gradual del caudal. Sin embargo, en la zona baja del río se esperan desbordes localizados, con impacto directo en parajes ribereños del lado boliviano —como Esmeralda, Cutaiqui, Resistencia, Cardonal, Crevaux y Dormigni— y también en territorio argentino, particularmente en Santa Victoria Este, Monte Carmelo y comunidades cercanas al cauce.
Ruta 54 bajo el agua y comunidad wichí de Misión Km II en peligro
La situación más delicada se registra en el departamento Rivadavia, donde el avance del agua ya alcanzó la Ruta Provincial 54, a la altura de Misión La Paz. Allí, el río superó las defensas construidas y comenzó a invadir la calzada, generando un riesgo concreto de socavamiento. De ceder completamente la ruta, el agua podría ingresar de manera directa a la comunidad wichí de Misión Km II, donde viven unas 60 familias. “Si rompe, el río pasa directo a la comunidad”, advirtió Hugo González, vocero wichí, al señalar que el peligro es aún mayor porque en la zona funciona la escuela primaria N° 4762, que también podría verse afectada por el avance del agua. Desde el Sistema de Alerta Temprana confirmaron que el escenario es crítico también en Bolivia, donde las estaciones de medición de Villa Montes y Aruma continúan reportando niveles en ascenso. El pico máximo de la crecida aún no habría impactado de lleno en Salta, por lo que se espera que las próximas horas sean decisivas.
Trabajos a contrareloj y defensas superadas
En el lugar trabajan maquinaria y personal de Vialidad Provincial, junto a equipos municipales y de Defensa Civil, a unos dos kilómetros del puente internacional con Paraguay. Las tareas incluyen el refuerzo de defensas, el alteo de terraplenes y la colocación de bolsas de contención, aunque el fuerte caudal y la gran cantidad de sedimentos dificultan las maniobras. “Así estamos, con personal de la Municipalidad de Santa Victoria Este llenando bolsas para contener la crecida del río Pilcomayo”, expresó el cacique Martínez, quien dio cuenta del esfuerzo comunitario para evitar que el río pierda su cauce y avance sobre las viviendas.
Pese a los trabajos, las defensas existentes fueron superadas por la fuerza del agua, lo que incrementa la preocupación entre los habitantes de la zona.
Ante este panorama, las autoridades reiteraron una serie de recomendaciones urgentes a la población: -No circular por la Ruta Provincial 54, ya que el agua sobre el asfalto puede ocultar socavones peligrosos. -Resguardar documentos, medicamentos y pertenencias esenciales. -Trasladar el ganado a zonas altas de manera preventiva. -Seguir estrictamente las indicaciones de los caciques, referentes comunitarios y el Comité de Emergencia, y evacuar de inmediato si así se lo dispone.
Reunión del Comité de Emergencia Climática
En este contexto, el Comité de Emergencia Climática de la Provincia mantuvo una nueva reunión encabezada por el ministro de Desarrollo Social, Mario Mimessi, junto a los ministros de Seguridad, Gaspar Solá Usandivaras, y de Salud, Federico Mangione. Durante el encuentro se detallaron las acciones que se llevan adelante para mitigar los efectos de la crecida y las lluvias estivales en el norte provincial.
Funcionarios de la Secretaría de Recursos Hídricos y de Vialidad Provincial expusieron las obras en marcha sobre el Pilcomayo: refuerzo y alteo de defensas, canalizaciones, fortalecimiento de anillos de contención, construcción de badenes y la apertura de un camino alternativo en Santa Victoria Este, para garantizar la conectividad ante posibles cortes.
Participaron también el intendente de Santa Victoria Este, Rogelio Nerón, y los diputados Rogelio Segundo y Marcos Catardo, entre otros funcionarios.
Mientras el río continúa siendo monitoreado minuto a minuto, la prioridad sigue siendo proteger vidas y evitar que el agua avance sobre las comunidades, en una región que históricamente sufre el impacto de un río impredecible, capaz de modificar la geografía y la vida cotidiana en cuestión de horas.



