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Alertan por el crecimiento de la morosidad en tarjetas de crédito

La creciente utilización de las tarjetas de crédito como herramienta de financiamiento cotidiano está generando una preocupante escalada en los niveles de endeudamiento de las familias argentinas.

Así lo advirtió el contador Nicolás Isola, docente de la cátedra de Administración Financiera de la Facultad de Ciencias Económicas, Jurídicas y Sociales de la Universidad Nacional de Salta, durante una nueva edición del ciclo “Económicas al Día”.

El especialista explicó que uno de los principales problemas radica en la falsa sensación de cumplimiento que genera el pago mínimo de la tarjeta de crédito. Si bien permite evitar la mora inmediata, representa el inicio de un proceso de endeudamiento que puede volverse difícil de revertir.

“Cuando una persona paga el mínimo, en realidad está cancelando no más del 10% del capital que debería abonar ese mes. El resto queda sujeto al cobro de intereses, que comienzan a acumularse y generan lo que comúnmente se conoce como una ‘bola de nieve’ de deuda”, señaló Isola.

Según detalló, esta situación se agrava debido a las elevadas tasas de financiación vigentes en el sistema financiero. Actualmente, los intereses por refinanciación de saldos oscilan entre el 100% y el 300% anual, dependiendo de la entidad bancaria o financiera emisora de la tarjeta.

“El problema aparece cuando se intenta refinanciar la deuda. Muchas veces el usuario cree que está ganando tiempo o disponiendo de más dinero en el presente, pero en realidad está comprometiendo seriamente sus ingresos futuros”, explicó.

El análisis también puso el foco en un dato alarmante: la morosidad en tarjetas de crédito entre personas humanas ya alcanza el 50%. Este fenómeno, sostuvo el docente universitario, está vinculado directamente con el incremento de personas que recurren a la quiebra personal como última alternativa para afrontar sus compromisos financieros.

Muchos piden su quiebra

“Se ha incrementado la cantidad de personas físicas que solicitan su quiebra directa ante la Justicia porque no pueden hacer frente a las obligaciones de pago mes a mes. Es una situación que refleja el nivel de endeudamiento que existe actualmente”, afirmó.

En ese contexto, Isola remarcó la importancia de incorporar herramientas de educación financiera que permitan comprender el verdadero costo del crédito. En particular, insistió en la necesidad de prestar atención al Costo Financiero Total (CFT), indicador que incluye no solo la tasa de interés sino también gastos administrativos, IVA, seguros, comisiones y otros cargos que incrementan el monto final de la deuda.

“Muchas veces las personas observan únicamente la tasa de interés, pero el costo real es mucho más amplio. Todos esos conceptos se suman automáticamente al saldo pendiente y terminan encareciendo considerablemente la financiación”, explicó. Advirtió sobre las consecuencias legales que pueden derivarse del incumplimiento prolongado.

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