Aprueban un nuevo sistema de cobro de multas en San Lorenzo y ya genera alarma
Con el acompañamiento de los concejales oficialistas, el Concejo Deliberante de San Lorenzo aprobó la iniciativa impulsada por el intendente Manuel Saravia para avanzar con la implementación del sistema de “Gestión Digital de Infracciones” mediante un convenio con Banco Macro S.A.
El proyecto fue presentado por el Ejecutivo municipal como una herramienta de modernización administrativa, orientada a digitalizar el proceso de labrado, control, cobro y seguimiento de las infracciones de tránsito. Sin embargo, la medida también despertó cuestionamientos por el esquema económico previsto en el convenio y por el rol que tendrá una entidad bancaria privada en la administración del sistema. Según el material difundido, la Municipalidad deberá afrontar un costo inicial de instalación de $2.000.000 más IVA para poner en marcha la plataforma. A eso se sumará una comisión del 13% más IVA sobre el monto total de cada infracción abonada por los contribuyentes. Este punto aparece como uno de los aspectos más sensibles del acuerdo, ya que el banco percibirá un porcentaje directo de lo recaudado por multas. El sistema permitirá que los inspectores municipales labren actas digitales a través de una aplicación móvil, con numeración secuencial, validación del procedimiento e incorporación de fotografías como prueba de la infracción. También contempla la posibilidad de implementar el llamado “Pago In Situ”, es decir, que el contribuyente pueda abonar la multa en el mismo momento del control mediante una pasarela de pagos. Desde una perspectiva administrativa, la digitalización podría agilizar trámites, reducir el uso de papel y ordenar la información vinculada a las infracciones. Pero el esquema también abre interrogantes sobre el criterio de aplicación, el control del sistema, las garantías para los vecinos y la posibilidad de que el mecanismo derive en una lógica predominantemente recaudatoria.
El contrato tendría una duración de cinco años y contaría con renovación automática. Además, incluiría un “Dashboard de Control” para que el municipio pueda monitorear en tiempo real el funcionamiento del sistema y los ingresos generados por el cobro de infracciones. Esta herramienta permitiría centralizar datos, hacer seguimiento de actas y evaluar niveles de recaudación. Otro de los puntos mencionados en el convenio es la posibilidad de incorporar inteligencia artificial para análisis predictivo, además de una eventual integración con sistemas de licencias de conducir por puntos. En ese marco, el sistema podría servir no solo para registrar infracciones, sino también para vincularlas con mecanismos de sanción más amplios, como la inhabilitación de conductores en función de la acumulación de faltas. El acuerdo también prevé que, si el municipio necesitara dispositivos móviles, impresoras u otros equipos para el funcionamiento del sistema, esos costos podrían ser cubiertos mediante un incremento de la comisión mensual hasta su amortización. En la práctica, esto significa que los gastos tecnológicos asociados a la implementación podrían terminar trasladándose al propio esquema de recaudación por infracciones.
En tanto, mientras el oficialismo sostiene que se trata de una herramienta para modernizar la gestión municipal, las críticas apuntan al costo del convenio, al porcentaje que percibirá el banco y al riesgo de que la digitalización de las infracciones termine priorizando la recaudación por encima de la prevención y la educación vial.



