Avanza un plan de obras penitenciarias para descomprimir el sistema carcelario en Salta

El Gobierno provincial impulsa módulos habitacionales en el interior y la ampliación de la alcaldía capitalina, en un contexto de fuerte sobrepoblación y hacinamiento en las unidades penales.
El Gobierno de Salta avanza en una serie de proyectos de infraestructura penitenciaria orientados a fortalecer el Servicio Penitenciario Provincial y mejorar las condiciones de alojamiento de las personas privadas de la libertad.
Las gestiones se desarrollan junto al jefe de Gabinete, Sergio Camacho y el secretario de Justicia, Javier Mónico.
Las obras se contemplan mediante sistemas modulares en las cárceles de Tartagal, Orán y Metán, además de una iniciativa público-privada para ampliar la Alcaidía de la Ciudad de Salta.
La obra correspondiente a Tartagal ya fue adjudicada y permitirá incorporar 128 nuevas plazas. Desde el Ejecutivo provincial señalaron que estas inversiones apuntan a garantizar condiciones adecuadas de alojamiento y a cumplir un objetivo central: que no haya más personas detenidas en comisarías.
El anuncio se da en un escenario complejo. Durante 2025, la población carcelaria de Salta se ubicó cerca de los 4.000 internos, mientras que la capacidad formal del sistema ronda las 2.800 plazas, lo que implica un nivel de sobrepoblación superior al 40 %.
En algunas dependencias, como la alcaidía capitalina y sus anexos, los índices de hacinamiento superan ampliamente ese promedio, con celdas ocupadas muy por encima de su capacidad prevista.
En la última década, el número de personas privadas de la libertad en la provincia casi se duplicó, sin que la infraestructura creciera al mismo ritmo. Esta presión sostenida derivó en situaciones críticas, como alojamientos transitorios prolongados, uso de espacios no preparados para detención y sobrecarga del personal penitenciario.



