En el comienzo de la fecha 11 del Torneo Clausura, Boca fue más que Unión y se impuso 3 a 0 con goles de Di Lollo y doblete de Flores. Así se consolida en puestos de play-offs y no se baja de la lucha por la tabla anual.
Todo le sonríe a Boca que, después de la remontada ante Racing en Rosario, volvió a sumar de a tres en el Torneo Clausura. Fue más que Unión y en el final construyó una goleada para seguir peleando en todos los frentes.
Luego de unos primeros minutos de cierto reparto de la posesión, el local empezó a manejar el trámite, pero debió esperar a casi 25 minutos para romper el cero. Fue con un tiro de esquina de Leandro Paredes y el cabezazo goleador de Lautaro Di Lollo. Vieja fórmula de otros ciclos. Luego de eso el Xeneize se hizo cargo de la pelota y tuvo algunas no del todo claras en un centro atrás de Lautaro Blanco para el remate desviado de Santiago Ascacibar y un intento de media distancia de Sebastián Villa. La visita evidenció dificultades para sostener el balón y su única llegada fue un remate de Ignacio Malcorra que contuvo Leandro Brey.
El complemento no cambió la tónica y el conjunto del Vasco dominó los primeros 20 minutos. No tuvo demasiadas chances del todo peligrosas y tampoco eficacia como para poder ampliar y cerrar. En contrapartida, Leonardo Madelón buscó más agresividad y presencia ofensiva con los ingresos de Marcelo Estigarrribia y Eric Ramirez y su equipo, al menos, se acercó más. Pero solo tuvo un centro Malcorra que casi se mete y no mucho más. Llegando al cierre un desborde de Leandro Lozano dejó a Leonel Flores, siempre más peligroso que Villa, para definir dentro del área y estampar el segundo gol de la noche.
En la próxima fecha Boca visitará a Instituto mientras que Unión recibirá a Defensa y Justicia.
La racha que cortó Di Lollo
El defensor de Boca, Lautaro Di Lollo se anotó en la red para cortar una marca sin precedentes en la historia de la institución: se cortó la mayor racha de goles seguidos convertidos por futbolistas extranjeros en el Xeneize, una secuencia que se estiró durante diez tantos consecutivos sin que festejara un jugador argentino.
El último grito de un futbolista nacional había sido el 5 de septiembre, cuando Kevin Zenón anotó en el empate 2 a 2 frente a Gimnasia de Mendoza.


