Cafayate: dos hermanas fueron atacadas por abejas y su mamá denunció que les negaron ayuda
Martina, de 14 años, y Guadalupe, de 9, fueron picadas por decenas de abejas cuando caminaban por calle Alvarado junto a su perrita. La mascota murió por la cantidad de picaduras. Su mamá, Jimena Arjona, reclamó por la presencia de las colmenas y cuestionó la falta de asistencia de algunos vecinos.
Dos hermanas de 14 y 9 años fueron atacadas por decenas de abejas mientras caminaban por una calle de Cafayate. El episodio ocurrió el martes de la semana pasada, alrededor de las 19, sobre calle Alvarado, entre Mitre y Güemes.
Martina y Guadalupe habían salido a realizar una compra, como lo hacían habitualmente, y llevaban en brazos a su perrita caniche, Morita. Durante el recorrido comenzaron a ser atacadas por las abejas.
“Mis hijas se fueron a hacer una compra, el recorrido común de todos los días y esa fue la desgracia de encontrarse con las abejas”, contó su mamá, Jimena Arjona.
Según relató a partir del testimonio de una de sus hijas, en un primer momento Martina pensó que se trataba de moscas o de las pequeñas hormigas que suelen aparecer después de la lluvia. Sin embargo, rápidamente se dio cuenta de que eran abejas.
La adolescente vio entonces que su hermana Guadalupe estaba cubierta de abejas en la cabeza. En medio de la desesperación, soltó a Morita para intentar que la perrita pudiera escapar.
La perrita murió por las picaduras
La mascota corrió hasta el local de la familia y entró cubierta de abejas. Jimena recordó que, al verla, intentaron auxiliarla como pudieron.
“Nosotros le tiramos un acolchado encima como para aplacar un poco y sacarle las abejas”, relató.
La familia llevó a la perrita para que recibiera atención veterinaria. Sin embargo, Morita no logró sobrevivir.
“La inyectaron, hicieron todo para salvarla”, contó Jimena, quien describió a la mascota como “una caniche gris” y aseguró: “Era mi nieta perruna”.
La cantidad de picaduras fue demasiado para el animal.
“Les cerraron la puerta y se reían”
Mientras las niñas eran atacadas, una vecina llamada Natalia avisó a la familia sobre lo que estaba ocurriendo. Cuando Jimena llegó al lugar, sus hijas ya habían recibido asistencia.
La mujer destacó el accionar de algunas personas y de los efectivos que intervinieron. Según relató, a las niñas les indicaron que se tiraran agua y se colocaran barro para intentar aliviar la situación.
También agradeció a los efectivos del 911, que trasladaron a las menores en una camioneta debido a que la ambulancia no llegó. Entre ellos mencionó a Mariano Ocampo. En el hospital, las niñas fueron atendidas por el doctor Rivero y la enfermera Maribel.
Sin embargo, Jimena también cuestionó duramente la reacción de otras personas que estaban en el lugar.
“Fueron pocas las personas que las ayudaron, y son nenas. Hay falta de empatía. A una le metieron un empujón, le cerraron la puerta negándole ayuda. Son nenas. Hay gente riéndose, burlándose, haciendo videos. No es algo cómico, no es gracioso, es una situación horrible”, afirmó.
Entre quienes colaboraron mencionó a Vicky Argañaraz y Pablo Galarza, quienes terminaron en el hospital luego de recibir picaduras mientras auxiliaban a las niñas. También destacó a Natalia, a Mayra, de una inmobiliaria, y a los trabajadores de un kiosco abierto las 24 horas, que salieron con insecticidas.
Las niñas continúan con miedo
Aunque ambas se encuentran mejor, el episodio todavía tiene consecuencias para las menores. Jimena contó que el sábado volvieron a sufrir un brote alérgico debido a la cantidad de picaduras y tuvieron que modificar la medicación.
Además, el lunes fueron evaluadas nuevamente por la doctora Galván.
Martina asistió solamente un día a clases y luego dejó de concurrir. Guadalupe, que asiste a la escuela Zuviría, tampoco está yendo debido a dolores de cabeza y molestias en la garganta.
“Están súper asustadas, hablamos del tema y se quiebran, tienen miedo”, contó la madre.
Jimena también aseguró que las niñas no fueron las únicas afectadas por el ataque de las abejas y señaló que otras personas, incluidos niños, sufrieron picaduras en la zona.
Reclamo por las colmenas
El episodio ocurrió en un sector de calle Alvarado donde, según Jimena, hay árboles viejos. La mujer señaló que tendría conocimiento de la existencia de dos colmenas, aunque reconoció que todavía no se acercó al lugar.
“Tengo entendido que son dos colmenas, soy sincera no fui, no quiero ni pasar por ahí”, afirmó.
El lunes, la madre se presentó en la Municipalidad de Cafayate. Allí fue recibida por la intendenta Rita Guevara y representantes de las áreas de Medio Ambiente y Obras Públicas.
“Me atendieron bien, me dijeron que iban a tratar de solucionarlo, me preguntaron dónde estaban las colmenas porque no tenían conocimiento”, relató.
Para Jimena, el ataque podría haberse evitado si se hubieran atendido algunos reclamos previos de los vecinos.
“En esa calle hay pedidos de los vecinos por podas. Hay un sector baldío que es como un micro basural. Si se hubiesen hecho las podas a tiempo, quizás esto no hubiese pasado”, sostuvo.
La mujer consideró además que la presencia de una colmena en una zona urbana debería generar una alerta y permitir una intervención antes de que ocurra un incidente.
“Al ver es llamativo una colmena. Vos podés informar. Tenemos una escuela agrotécnica donde hacen apicultura, hay apicultores. No es descabellado ver cómo lo manejamos”, planteó.
La familia espera ahora que se intervenga en el sector para evitar nuevos ataques y que la situación no vuelva a poner en riesgo a quienes circulan por esa calle.


