Salta

Chaco Salteño: comunidades apuntan contra la droga y cuestionan que se instale miedo por la inseguridad

En medio de los debates sobre la inseguridad en el Chaco salteño, referentes de comunidades originarias de Santa Victoria Este plantearon una mirada diferente sobre la problemática y aseguraron que la principal preocupación no pasa por reforzar medidas de seguridad tradicionales, sino por combatir el avance de la droga en el territorio.

El planteo surge en un contexto marcado por la circulación de mensajes y publicaciones en redes sociales que alertan sobre hechos de inseguridad en la región. Desde distintos sectores comunitarios sostienen que muchas de esas publicaciones buscan instalar temor entre los habitantes del departamento Rivadavia.

Emiten miedo para que la gente acepte cualquier medida”, señalaron referentes locales al referirse a la difusión constante de mensajes relacionados con hechos delictivos y situaciones de violencia.

Según explicaron, mientras una parte de la población reclama mayor presencia policial y controles de seguridad, las comunidades originarias consideran que el problema de fondo está vinculado al ingreso y la circulación de estupefacientes.

“Es el mal que vino a quedarse”, expresaron desde el territorio, al advertir que el narcotráfico afecta especialmente a los jóvenes y genera consecuencias sociales cada vez más visibles en la región.

En ese marco, sostienen que la respuesta no debe limitarse al patrullaje o al aumento de efectivos, sino que debe apuntar a desarticular las redes vinculadas a la comercialización de drogas y fortalecer el control comunitario del territorio.

Responsabilidad familiar y prevención

Durante una intervención pública, uno de los referentes comunitarios también puso el foco en la responsabilidad de las familias frente a distintas situaciones que generan preocupación en la localidad.

“El Estado sabe la situación del Chaco salteño. Estamos en un punto tripartito donde vemos muchas cosas en común”, afirmó.

Asimismo, sostuvo que la educación y el cuidado de los jóvenes comienzan en el ámbito familiar. “Los menores no pueden conducir, menos aún si están alcoholizados. Un menor que sale de su casa tiene papá y mamá, y esos padres son responsables de la seguridad de sus hijos”, manifestó.

En ese sentido, consideró que parte de los problemas que hoy se observan en las calles requieren también un compromiso de las familias y de la comunidad para prevenir conductas de riesgo.

Una disputa por la agenda local

Desde las comunidades originarias entienden que el debate actual excede la discusión sobre la seguridad pública y se relaciona con la definición de las prioridades para el desarrollo de la región.

Según sostienen, mientras algunos sectores buscan instalar el tema de la inseguridad como principal preocupación, las comunidades pretenden visibilizar el impacto que tiene el consumo y el tráfico de drogas sobre las nuevas generaciones.

Por ello, insistieron en que cualquier estrategia destinada a mejorar la situación del Chaco salteño debe contemplar medidas concretas para frenar el avance del narcotráfico y proteger a los jóvenes de la zona.

De esta manera, el reclamo originario vuelve a poner en el centro de la discusión una problemática que consideran clave para el presente y el futuro de Santa Victoria Este, en una región donde la cercanía con las fronteras y la complejidad territorial representan desafíos permanentes para las autoridades y las comunidades locales.

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