China teme quedarse sin petróleo y negocia con Irán un paso seguro a través del Estrecho de Ormuz
El gigante asiático busca garantizar el suministro energético ante la inestabilidad global y asegurar la navegación de sus buques en una zona estratégica para el comercio mundial.
El gobierno de China ha iniciado una serie de negociaciones diplomáticas de alto nivel con las autoridades de Irán. El objetivo principal de Pekín es asegurar un corredor de tránsito seguro para sus buques petroleros en el Estrecho de Ormuz.
Esta zona es considerada una de las rutas marítimas más críticas y congestionadas del planeta. Por este estrecho circula aproximadamente el veinte por ciento de la demanda mundial de petróleo líquido cada día.
Pekín observa con creciente preocupación la posibilidad de una interrupción en el suministro de hidrocarburos. La economía china depende de manera vital de las importaciones energéticas que provienen de los países del Golfo Pérsico.
Las autoridades iraníes tienen una influencia directa sobre la seguridad en estas aguas internacionales. China busca utilizar su peso político para obtener garantías de que sus cargamentos no se verán afectados por conflictos regionales.
Fuentes diplomáticas indican que estas conversaciones incluyen acuerdos de cooperación en materia de seguridad marítima. A cambio, China podría ofrecer mayores inversiones en la infraestructura energética y portuaria de la nación iraní.
La escasez de energía representaría un golpe devastador para la producción industrial del gigante asiático. Por ello, la administración de Xi Jinping considera que este acuerdo es una prioridad de seguridad nacional absoluta.
Fuente: Infobae



