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Denuncian que Comuyca impone reglas excluyentes para los corsos de la Ciudad

La presentación del reglamento de los Corsos 2026 encendió una fuerte polémica en la ciudad de Salta. Comparsas y agrupaciones de carnaval cuestionaron duramente las normas impulsadas por Comuyca y Carnestolendas, al considerar que lejos de fortalecer la fiesta popular, consolidan un esquema de concentración de poder, exclusión de competidores y beneficios reiterados para los mismos sectores de siempre.

Uno de los puntos más sensibles señalados por directores y referentes del carnaval es la asignación de horarios de desfile. Según denuncian, las comparsas que no mantienen vínculos con la organización son programadas en franjas tempranas o tardías, cuando el corsódromo todavía está vacío y sin presencia de público, jurado ni prensa.

En contrapartida, los grupos ligados a quienes organizan el evento acceden a los horarios centrales, con tribunas colmadas y mayor visibilidad. Para las agrupaciones, no se trata de hechos aislados, sino de una práctica sistemática que se repite año tras año y que condiciona directamente la competencia y los resultados. “Nos mandan a desfilar cuando no hay nadie y después ellos salen con el corso lleno. Así es fácil ganar y autoproclamarse los mejores”, expresaron directores de comparsas en diálogo con medios locales.

Las críticas se profundizan con el contenido del reglamento 2026, que para muchos “cierra” el carnaval en lugar de abrirlo. Las comparsas creadas desde 2019 quedan directamente excluidas, lo que impide el ingreso de nuevas expresiones y deja sin espacio a jóvenes que buscan sumarse a la fiesta. Desde los grupos advierten que esta restricción atenta contra la renovación cultural y condena al carnaval a permanecer bajo las mismas conducciones, sin recambio generacional ni diversidad artística.

El factor económico aparece como otro eje de conflicto que empuja a muchas agrupaciones al límite. El costo del sonido puede alcanzar los 200 mil pesos por noche, una cifra considerada imposible de afrontar para comparsas que ya deben cubrir trajes, instrumentos, traslados y ensayos con recursos propios, rifas y ventas solidarias.

A esto se suma el cupo limitado del Corso Mayor y la prohibición de participar con más de 200 integrantes, una medida que deja afuera incluso a comparsas históricas con años de trayectoria. Tampoco se habilita la unión entre grupos, una alternativa habitual para compartir gastos cuando faltan recursos, lo que termina anulando cualquier margen de maniobra.

Las restricciones se agravan con la prohibición de participar en otros eventos dentro de la ciudad durante la temporada, lo que impide a las agrupaciones generar ingresos extra para sostener su actividad. Según denuncian, las exigencias aumentan, pero las posibilidades de financiamiento se reducen al mínimo. En ese contexto, el régimen de sanciones previsto en el reglamento completa un escenario que califican como intimidante: una sola falta puede dejar a una comparsa fuera del corso; se contemplan multas económicas y hasta el desalojo del circuito con intervención policial.

Todo esto, además, sin premios en efectivo, pese a los elevados costos que deben afrontar los participantes.

Frente a este panorama, desde distintos grupos advirtieron que, de no modificarse el reglamento, los Corsos 2026 podrían quedarse sin comparsas de renombre y sin la diversidad que históricamente caracterizó a la fiesta. Algunos directores ya analizan no participar del corso oficial y buscar otros espacios, como Cerrillos, donde aseguran recibir un trato más equitativo y reglas más inclusivas. “Esto dejó de ser una fiesta popular. Es un negocio armado para unos pocos. Estamos evaluando una salida masiva y ponerle un freno a este abuso”, señalaron.

Las advertencias apuntan a un riesgo mayor: que los Corsos 2026 se conviertan en un desfile vacío, sin pueblo ni diversidad, donde los organizadores compiten entre sí, acomodan los horarios y se consagran ganadores, mientras una parte sustancial del carnaval queda afuera.

Un arranque de año con un conflicto que promete nuevos y extendidos capítulos para una de las celebraciones más esperadas y tradicionales de la ciudad.

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