Mundo

El Banco Asiático de Desarrollo advierte una desaceleración por el conflicto en Oriente Medio

El organismo multilateral redujo sus proyecciones de crecimiento para la región al 5,1% en 2026, alertando que una prolongación de las hostilidades podría profundizar la caída hasta el 4,7% debido al alza en los costos energéticos y la inestabilidad en las cadenas de suministro.

En su más reciente informe “Perspectivas del Desarrollo Asiático” publicado, el Banco Asiático de Desarrollo (BAD) proyectó una moderación en el ritmo de expansión económica para Asia y el Pacífico. Según el organismo, el crecimiento regional se situará en un 5,1% tanto para 2026 como para 2027, lo que representa un descenso frente al 5,4% registrado el año anterior.

El principal canal de transmisión es el mercado energético; el aumento en los precios del petróleo y el gas eleva los costos de producción y transporte, presionando al alza la inflación. El informe advierte que, de mantenerse las interrupciones en rutas clave como el Estrecho de Ormuz, la inflación regional podría escalar hasta el 5,6% este año, erosionando el poder adquisitivo de los hogares.

El economista jefe del BAD, Albert Park, señaló que la resiliencia de la región está siendo puesta a prueba. En un escenario de “estabilización temprana”, el impacto sería manejable, pero si las hostilidades se extienden más allá del tercer trimestre de 2026, el crecimiento podría desplomarse hasta el 4,7%. Este panorama se ve agravado por la normalización de las exportaciones asiáticas tras el fuerte impulso del año pasado y por las condiciones financieras más ajustadas que limitan la inversión privada en las economías en desarrollo.

Para mitigar estos riesgos, el BAD instó a los gobiernos de la región a implementar políticas fiscales focalizadas que protejan a los sectores más vulnerables sin comprometer la sostenibilidad de las cuentas públicas. Asimismo, recomendó mantener una política monetaria clara para anclar las expectativas de inflación. El fortalecimiento de la cooperación regional en materia de redes de suministro y conectividad energética se presenta como una estrategia vital para absorber los choques externos y reducir la dependencia de rutas comerciales inestables.

Fuente: Infobae

Volver al botón superior