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El Gobierno acumula malestar con García Cuerva, pero cuida el vínculo con la Iglesia

El malestar de la Casa Rosada con el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, crece a pocas semanas de la visita del papa León XIV. Sin embargo, el Gobierno aclara que el problema no alcanza a la Iglesia como institución. Por eso busca mostrar unidad de cara al viaje.

Fuentes de la mesa política describen el vínculo con García Cuerva como tenso. Según explican, el arzobispo aprovecha cada ocasión para dar mensajes políticos. Además, lo acusan de querer diferenciarse y de favorecer el discurso de la oposición.

Un integrante de la mesa chica fue todavía más contundente. Aseguró que el Gobierno trabaja mejor con Axel Kicillof que con el arzobispo. La frase refleja el enojo que se acumula en Balcarce 50.

El discurso por el Día de la Virgen de Luján

El último episodio ocurrió durante la celebración del Día de la Virgen de Luján. Allí García Cuerva criticó la descalificación en el debate público. Además, planteó que León XIV encontrará una Argentina dividida y en crisis.

Esas palabras aumentaron el descontento entre los libertarios. En el entorno de Karina Milei opinaron que el arzobispo cruzó un límite. Consideran que intenta influir en la imagen del país que tendrá el Papa y que su posición no representa a la Iglesia.

También hubo diferencias por la agenda papal. García Cuerva, como delegado pontificio de la pastoral carcelaria, sugirió que el Papa visite la cárcel de Devoto. El Gobierno no coincide con la idea. Hubiera preferido un encuentro con víctimas de la inseguridad, aunque asegura que respeta la decisión.

Por otro lado, el asesor Felipe Núñez expresó su cansancio con el arzobispo en la red social X. Su mensaje fue compartido por el ministro de Economía, Luis Caputo. Fue una de las pocas críticas públicas.

El Ejecutivo evita pelearse con el Episcopado

Mientras tanto, la Casa Rosada destaca su buena relación con Marcelo Colombo, presidente de la Conferencia Episcopal. Karina Milei lo recibió en su despacho. Un colaborador de la funcionaria comparó la situación con pelearse el día antes de Navidad.

Cada semana se reúnen representantes del Gobierno, el Episcopado y el Vaticano. Además, Karina Milei coordina el operativo de seguridad junto a Córdoba, la provincia de Buenos Aires y la Ciudad. El Papa estará en el país del 8 al 11 de noviembre.

Las diferencias de fondo giran en torno a la Ley de Tierras, la emergencia en discapacidad, el aumento de la pobreza y el uso de las redes. El Gobierno admite que toma nota de los reproches. Por su parte, el vocero Adrián Ravier reconoció que la situación social no es la deseada. Sin embargo, recordó que el actual Ejecutivo recibió un país con más de la mitad de la población bajo la línea de pobreza.

Fuente: Infobae

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