El intendente de La Merced rechazó renunciar y negó responsabilidad en la muerte del niño
Tras el caso del niño de cinco años que falleció luego de ser atropellado por una camioneta de su propiedad, el intendente Javier Wayar afirmó que no renunciará a su cargo.
En declaraciones a medios locales, el jefe comunal sostuvo que dejar el cargo implicaría “asumir una culpa que no me corresponde”.
El caso se originó cuando una camioneta de su propiedad fue utilizada por otra persona, quien está imputada en la causa judicial.
En ese sentido, negó cualquier responsabilidad directa y afirmó que el vehículo involucrado no estaba en uso habitual y fue tomado sin su autorización.
En medio del avance de la investigación, el intendente sostuvo que será la Justicia la encargada de determinar las responsabilidades.
Asimismo, manifestó que no intervendrá en el proceso y que el imputado deberá responder por sus actos ante los tribunales.
El dirigente también reconoció haber evaluado la posibilidad de renunciar debido al impacto emocional del hecho.
Sin embargo, finalmente descartó esa opción y argumentó que podría interpretarse como un reconocimiento de culpabilidad.
Por otra parte, cuestionó el clima social y político generado tras el episodio, al considerar que la situación fue utilizada con fines partidarios.
Además, repudió que la tragedia derivó en manifestaciones y reclamos que incrementaron la tensión en la localidad.




