El interventor de Aguas Blancas pide mejores salarios para federales
El interventor de Aguas Blancas advirtió sobre la desigualdad entre el poder económico del narcotráfico y los recursos del Estado, y pidió un esquema presupuestario diferencial para zonas críticas.
Adrián Zigarán realizó un análisis crítico en diálogo con el medio local Radio A sobre la implementación del Plan Güemes, la estrategia nacional orientada a combatir el narcotráfico en la frontera norte del país.
En declaraciones radiales, el funcionario sostuvo que el plan “comenzó bien”, pero consideró imprescindible reforzar la inversión en tecnología, recursos humanos y, especialmente, en mejoras salariales para las fuerzas federales que operan en la zona limítrofe con Bolivia.
Zigarán remarcó la marcada desigualdad entre el poder económico de las organizaciones criminales y los recursos disponibles por parte del Estado. “Estamos enfrentando organizaciones que manejan miles de millones de dólares y tenemos efectivos que recién ingresan cobrando alrededor de 800 mil pesos”, afirmó.
En ese sentido, hizo hincapié en el riesgo que asumen diariamente los agentes desplegados en la frontera. “El que está en la frontera se juega la vida. No puede ser que esté combatiendo el narcotráfico y no le alcance para pagar el alquiler o sostener a su familia”, expresó.
Una de las frases más contundentes del interventor apuntó a lo que describió como una situación alarmante: “Un gendarme puede ganar más en una semana pasando cubiertas que lo que gana en un mes trabajando”. Para Zigarán, esta realidad expone la fragilidad del sistema y la necesidad urgente de generar incentivos que eviten deserciones o tentaciones en un contexto de alta presión criminal.
Además, advirtió que la magnitud del problema supera lo que reflejan las estadísticas oficiales. “Bolivia produce alrededor de 400 toneladas de cocaína. Nosotros interceptamos una parte mínima. Se nos están escapando toneladas”, sostuvo.
Finalmente, el interventor pidió que el Gobierno nacional implemente un esquema presupuestario diferencial para zonas críticas como Aguas Blancas y Salvador Mazza. “No se puede combatir el narcotráfico con estructuras débiles”, concluyó.




