En Metán, vecinos hicieron sus veredas con adoquines de una obra pública
La desaparición de parte del empedrado en la calle Río Piedras derivó en una intervención policial y en un sumario interno. Vecinos habrían utilizado el material para sus veredas y el municipio analiza sanciones.
Un tramo de la calle Río Piedras, entre Sarmiento y Lavalle, en la ciudad de San José de Metán, quedó en el centro de la polémica tras detectarse la falta de adoquines que formaban parte del empedrado público. El hecho motivó denuncias de vecinos, una intervención policial y la apertura de una investigación municipal con los adoquines para determinar responsabilidades y posibles sanciones.
Según se informó, el aviso llegó al municipio luego de que frentistas advirtieran la ausencia de parte del pavimento articulado, afectado previamente por el último temporal. Personal policial y agentes municipales inspeccionaron la zona y constataron que los adoquines no habían sido sustraídos del barrio: se encontraban colocados en veredas de distintas viviendas de la cuadra y en sectores cercanos.
Durante el relevamiento se verificó que varios frentistas habrían utilizado el material para ampliar o reparar sus accesos particulares. La misma situación se detectó también sobre calle Lavalle, a pocos metros del área donde el temporal provocó el desprendimiento del empedrado. Incluso surgieron versiones que indican que parte de los adoquines retirados habría sido trasladada a sectores de Villa San José.
Algunos vecinos sostuvieron que decidieron levantarlos para evitar que personas de otros barrios se los llevaran, aunque admitieron haberlos acomodado luego en sus propias veredas. Este argumento, sin embargo, no disipó las dudas sobre la legalidad del accionar, ya que se trata de material perteneciente al patrimonio público y cuya reposición implica un gasto para el Estado municipal.
Desde la Subsecretaría de Seguridad y el área legal de la comuna confirmaron que se evalúan medidas y que no se descarta la radicación de una denuncia formal, teniendo en cuenta la intervención policial en el lugar. La definición sobre eventuales sanciones será clave para establecer un precedente frente a situaciones similares.
A la controversia se suma un elemento que incrementó el malestar vecinal: la presunta falta de claridad dentro del propio municipio. Según relataron frentistas, un sector habría dado una autorización informal para retirar los adoquines dañados, mientras que desde otras áreas se negó tal permiso. Mientras tanto, cuadrillas municipales avanzan con la preparación del terreno para reponer el empedrado, aunque advirtieron que la cantidad de material disponible no alcanzaría para cubrir todo el tramo.




